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Preguntas frecuentes sobre la COVID-19

 
Página de inicio de recursos sobre la COVID-19 


1. ¿Cuáles son los síntomas de la COVID-19?

  • Fiebre, tos seca, fatiga y pérdida de apetito son los síntomas más frecuentes.
  • El dolor de garganta y la tos seca pueden ser los primeros síntomas.
  • Puede observarse dolor de cabeza, confusión, secreciones nasales, diarrea, náuseas y vómitos, pero son menos frecuentes (<10 %).
  • Se ha informado pérdida del gusto y del olfato.
  • El 30-40 % de los pacientes informa falta de aire. Si se desarrolla neumonía, la falta de aire puede empeorar mucho, lo que requiere un tratamiento hospitalario con oxígeno o incluso ventilación mecánica.

 

 


 

2. ¿Es posible que tenga COVID-19 y no lo sepa?

Es posible contagiarse de COVID-19 y no tener ningún síntoma (asintomático) y, por tanto, no saber que está infectado. La infección asintomática parece ser bastante frecuente y los informes indican que esto puede representar entre el 13 % y el 50 % de los casos. Sin embargo, dado que a las personas sin síntomas, por lo general, no se les realizan pruebas, actualmente no se sabe cómo es realmente la infección asintomática habitual. Algunas de estas infecciones asintomáticas progresan a enfermedad sintomática mientras que otras permanecen sin síntomas.

 

 


 

3. ¿Cuánto tiempo después de estar en contacto con la COVID-19 me enfermaré?

  • Un promedio de alrededor de 4 a 5 días y casi siempre entre 1 y 14 días.
  • Casi el 98 % de las personas que desarrollan síntomas lo harán en 12 días o menos después de infectarse.

     

 

 



4. Si contraigo COVID-19, ¿qué probabilidades tengo de morir?

Tasa de mortalidad específica (%) = cantidad de muertes / cantidad de casos de COVID-19 confirmados x 100 y, por tanto, dependerá de la cantidad de personas analizadas. Probablemente entre el 1 % y el 5 % de los infectados por el virus que causa la COVID-19 morirán, pero es difícil saber exactamente porque hay mucha variación, según los distintos países y lugares, con respecto a quiénes reciben pruebas. Es probable que muchos casos no hayan sido analizados y, por tanto, identificados, mientras que el número de muertes atribuidas a la COVID-19 sí se identifica con mayor precisión. Por lo tanto, el riesgo aparente de muerte varía ampliamente según la cantidad de pruebas realizadas en una región determinada.

Además, las probabilidades de muerte varían ampliamente según la edad y la salud general de una persona. Las personas de mayor edad tienen muchas más probabilidades de morir. Por lo tanto, las tasas de mortalidad desglosadas por edad son más informativas que las tasas generales. En EE. UU. desde el 12 de febrero hasta el 16 de marzo, las tasas de mortalidad para los pacientes con COVID-19 fueron:

  • De 65 a 84 años: del 3 % al 11 %
  • De 20 a 54 años: menos del 1 %

Aunque la muerte es poco frecuente en las personas más jóvenes, en ocasiones ocurre. No entendemos completamente por qué algunas personas más jóvenes son susceptibles.

Las tasas de mortalidad también parecen ser más altas en hombres que en mujeres.

Otros factores que hacen que la muerte sea más probable son los trastornos graves como los siguientes:

  • Trastornos o uso de fármacos que interfieren con el sistema inmunitario
  • Enfermedad renal crónica
  • Cáncer
  • Enfermedad hepática
  • Accidente cerebrovascular previo

 

Las personas de los EE. UU. que no tienen ninguno de estos trastornos tuvieron una tasa de mortalidad general de aproximadamente 1 %. En todo el mundo, la tasa de mortalidad ha sido más cercana al 1,5 %. Las personas que tienen estos trastornos pueden reducir su riesgo manteniendo el trastorno bajo control (por ejemplo, manteniendo los mejores niveles de azúcar en sangre o presión arterial).

https://www.cdc.gov/mmwr/volumes/69/wr/mm6912e2.htm

https://www.who.int/docs/default-source/coronaviruse/who-china-joint-mission-on-covid-19-final-report.pdf

https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/faq.html#symptoms-testing

 

 



5. ¿Cuánto tiempo dura la enfermedad de la COVID-19?

Aún se desconoce mucho sobre esto. Sin embargo, un caso leve de COVID-19 parece durar alrededor de 2 semanas. La enfermedad grave (habitualmente denominada neumonía) dura alrededor de 3 a 6 semanas.

https://www.who.int/docs/default-source/coronaviruse/who-china-joint-mission-on-covid-19-final-report.pdf

Si se desarrolla neumonía, habitualmente ocurre alrededor de 1 semana después de los primeros síntomas. Los síntomas pueden seguir empeorando durante otros 3 a 7 días, aproximadamente. Las personas que son ingresadas al hospital y que sobreviven habitualmente se van del hospital después de unos 10 a 13 días.

https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/hcp/clinical-guidance-management-patients.html

 

 



6. ¿Qué puedo hacer para prevenir la COVID-19?

Las recomendaciones actuales de los CDC (https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/prevent-getting-sick/prevention.html) incluyen:

  • Quedarse en casa lo máximo posible.
  • Mantener una distancia de 2 metros (6 pies) con respecto a otras personas en lugares públicos.
  • Lavado de manos frecuente, especialmente después de estar en un lugar público, o después de estornudar o toser.
  • Toser en un pañuelo desechable o en el codo y luego lavarse inmediatamente las manos.
  • Evitar tocarse los ojos, la nariz o la boca con las manos sin lavar.
  • Limpieza y desinfección de las superficies que se tocan con frecuencia (p. ej., mesas, picaportes y manijas, teléfonos, teclados).
  • Usar tapabocas de tela cuando esté en entornos públicos donde otras medidas de distanciamiento social son difíciles de mantener (p. ej., almacenes y farmacias) especialmente en áreas de transmisión comunitaria significativa. Sin embargo, la tasa de transmisión en la comunidad posiblemente no se conozca con precisión, especialmente en las comunidades en las que las pruebas se realizan muy infrecuentemente, por lo que en la mayoría de los casos es más seguro suponer que existe riesgo de transmisión.

Se desconoce la eficacia de los tapabocas de tela, pero es claramente menor que la de las mascarillas faciales de uso médico; sin embargo, para conservar el suministro de dichos equipos, los médicos creen que las mascarillas de tela ofrecerán algún beneficio.

Lávese las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos. Si no se dispone de agua y jabón, utilice un desinfectante para manos con alcohol etílico al menos al 60 %. Para la limpieza, cualquier desinfectante doméstico sirve.

 

 



7. ¿Cuándo debo usar una mascarilla o guantes?

  • Utilice una mascarilla facial (del tipo N-95) y guantes cuando esté cuidando a alguien enfermo con COVID-19.
  • Use tapabocas de tela cuando esté en entornos públicos donde otras medidas de distanciamiento social son difíciles de mantener (p. ej., almacenes y farmacias) especialmente en áreas de transmisión comunitaria significativa.

    Sin embargo, la tasa de transmisión en la comunidad posiblemente no se conozca con precisión, especialmente en las comunidades en las que las pruebas se realizan muy infrecuentemente, por lo que en la mayoría de los casos es más seguro suponer que existe riesgo de transmisión.

    Se pueden confeccionar tapabocas de tela con artículos domésticos o se pueden fabricar en casa usando materiales comunes de bajo costo. Se desconoce la eficacia de los tapabocas de tela, pero es claramente menor que la de las mascarillas faciales de uso médico. Sin embargo, para conservar el suministro de dichos equipos, las personas no deben utilizar mascarillas faciales destinadas a los trabajadores de la salud, a menos que estén cuidando a alguien que tenga COVID-19.

 

 



8. ¿Los bebés y los niños contraen COVID-19?

  • Sí, los bebés y los niños contraen COVID-19.

    Los síntomas de COVID-19 son similares en niños y adultos. Sin embargo, los niños con COVID-19 generalmente presentan síntomas más leves. Por lo general, los niños no se enferman tanto como para necesitar ir al hospital.

    Los síntomas informados en niños incluyen fiebre, tos, dolor de garganta, dificultad para respirar y diarrea. Todavía no se sabe si los niños con afecciones médicas subyacentes presentan un mayor riesgo de enfermedad grave.

     

 

 



9. ¿Pueden las mascotas contraer COVID-19 o contagiarla a las personas?

Aunque otros coronavirus causan enfermedades en animales, no existen pruebas de que las mascotas se enfermen de COVID-19 o la hayan contagiado a personas. Sin embargo, existen informes aislados fuera de los EE. UU. de unos pocos animales de compañía a quienes la prueba de COVID-19 les dio positivo después del contacto prolongado con seres humanos con COVID-19, y se halló que tigres de un zoológico de la ciudad de Nueva York con enfermedad respiratoria sintomática y tos tenían infección por el virus que causa la COVID-19.

 

Investigadores en China han publicado un estudio en línea que muestra que los gatos domésticos pueden infectarse experimentalmente con el nuevo coronavirus que provoca la COVID-19. Los gatos que recibieron una dosis alta del virus también fueron capaces de infectar gatos alojados en jaulas adyacentes, lo que sugiere una diseminación en aerosol. No se ha determinado si los gatos pueden servir como huésped reservorio del virus o transmitirlo a personas, pero el riesgo de que los gatos actúen como fuente de infección parece ser bajo. Los investigadores también intentaron infectar hurones, perros, cerdos, pollos y patos. El virus se replicó escasamente en perros, cerdos, pollos y patos, pero de forma eficaz en hurones y gatos.

 

Por lo tanto, hasta que la situación sea más clara, los CDC recomiendan (https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/daily-life-coping/animals.html) que las personas infectadas limiten el contacto con sus mascotas y que, al igual que el resto de las personas del hogar, se laven las manos antes y después del contacto con sus mascotas.

 

 



10. ¿Puedo volver a contraer COVID-19?

Las personas con COVID-19, ya sea que tengan síntomas o no, comienzan a desarrollar anticuerpos contra el virus a los pocos días de infección; sin embargo, es demasiado pronto para saber si estos anticuerpos las harán inmunes a una segunda infección por el virus y, si es así, durante cuánto tiempo. Los estudios realizados con otras infecciones por coronavirus en seres humanos, incluidas las cepas que causan resfriados, y los llevados a cabo después del brote original de SARS a principios de la década de 2000, mostraron que las personas perdieron inmunidad a esos coronavirus después de meses a años. La mejor estimación actual de los médicos es que la mayoría de las personas infectadas tendrán cierta inmunidad, pero probablemente no sea para toda la vida.

Además, los médicos han hallado que algunas personas que se recuperaron y desarrollaron anticuerpos, obtuvieron un resultado positivo para el virus más adelante. Sin embargo, los médicos creen que es probable que todavía tuvieran un nivel bajo de virus de la primera infección en lugar de haber sido infectados por segunda vez.

 

 



11. ¿Cuándo estará disponible una vacuna contra la COVID-19?

Podría haber una vacuna contra la COVID disponible para el público en un año o 18 meses. Más de 30 empresas están trabajando contrarreloj para producir una vacuna, y cuatro ya han comenzado las pruebas en animales. Los desarrolladores comenzaron con una ventaja, ya que habían empezado a fabricar vacunas contra los coronavirus que causaron la epidemia de SARS más pequeña en 2003 y la epidemia de MERS en 2012. El nuevo coronavirus que provoca la COVID-19 comparte entre el 80 y el 90 % de su material genético con esos virus anteriores.

Se requiere tiempo para producir una vacuna porque los investigadores primero tienen que demostrar que la posible vacuna estimula el sistema inmunitario para producir anticuerpos y no causa daños. Una vez que se demostró eso, tienen que hacer diferentes ensayos clínicos para confirmar que la vacuna realmente previene la enfermedad. Es posible que los anticuerpos producidos por la vacuna no estén dirigidos contra la parte correcta del virus para detener la enfermedad, o que no se produzcan suficientes anticuerpos. Finalmente, si se demuestra que una vacuna es eficaz, los fabricantes deben aumentar la producción para poder fabricar millones o quizá miles de millones de dosis.

 

 



12. ¿Desaparecerá la COVID-19 en climas cálidos?

Aún no sabemos si la COVID-19 se comportará como la gripe estacional, que disminuye o desaparece a medida que el clima se torna más cálido. El coronavirus que provoca la COVID-19 es nuevo en los humanos, por lo que puede tardar mucho tiempo en infectar a suficientes personas, de modo que la mayor parte de la población desarrolle cierto grado de inmunidad (denominada inmunidad de rebaño).

 

 



13. ¿Qué importancia tiene el cierre de emergencia en la ralentización de la transmisión de la COVID-19?

Si bien las iniciativas para desarrollar tratamientos y vacunas progresan rápidamente, todavía se necesita un tiempo antes de que se completen las pruebas y estén disponibles para la población general. Hasta entonces, la única intervención disponible para ayudar a las personas a mantenerse sanas es romper el ciclo de transmisión de la COVID-19 mediante un distanciamiento social extremo (es decir, un cierre de emergencia). El propósito de un cierre de emergencia es disminuir la probabilidad de que las personas no infectadas entren en contacto con personas infectadas o con superficies contaminadas por coronavirus. Solo al disminuir la oportunidad de que el virus se propague se podrá ralentizar la pandemia y, finalmente, se controlará. En los países en los que se practicó esta estrategia en forma temprana (como China y Corea del Sur), la tasa de infección y la tasa de muerte efectivamente parecen estar disminuyendo.

 

 



14. ¿Quién debería realizarse una prueba de COVID-19?

En los EE. UU., las recomendaciones actuales de los CDC son que el personal sanitario utilice su criterio con respecto a si los síntomas o signos de las personas son compatibles con la COVID-19 y si se les debe realizar la prueba.

Aunque la disponibilidad de las pruebas está aumentando, cuando las pruebas deben ser selectivas, los CDC sugieren la siguiente priorización:

  • Prioridad 1: Pacientes hospitalizados, trabajadores de la salud sintomáticos
  • Prioridad 2: Personas con el mayor riesgo de complicaciones por la COVID-19
    • Pacientes en centros de cuidados a largo plazo con síntomas
    • Pacientes de 65 años de edad o más con síntomas
    • Pacientes con afecciones subyacentes con síntomas
    • Socorristas/especialistas en primeros auxilios con síntomas
  • Prioridad 3: Personas con síntomas leves en comunidades con un número rápidamente creciente de pacientes hospitalizados con COVID-19
    • Trabajadores de la salud y socorristas/especialistas en primeros auxilios
    • Trabajadores de infraestructuras críticas con síntomas
    • Personas que no cumplen ninguna de las categorías anteriores con síntomas

También se sugiere al personal sanitario que realicen pruebas para detectar otras causas de enfermedades respiratorias, como gripe y neumonía bacteriana.

https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-nCoV/hcp/clinical-criteria.html

 

 



15. ¿Cuál es el papel de la nueva prueba de anticuerpos contra la COVID-19?

La presencia de anticuerpos contra la COVID-19 en la sangre de una persona indica que el individuo estaba infectado y respondió generando anticuerpos protectores. Las personas necesitan estos anticuerpos para ser inmunes a otra infección por SARS-CoV-2. Sin embargo, aunque la presencia de anticuerpos es una prueba de que las personas habían estado infectadas, incluso las que no tuvieron síntomas, tener anticuerpos no es una garantía permanente contra otra infección. Esto se debe a dos motivos.

  • El nivel de anticuerpos puede no ser lo suficientemente alto como para ser protector.
  • Incluso un nivel protector de anticuerpos puede disminuir con el tiempo, y es posible que el cuerpo no pueda recuperar un nivel que sea protector lo suficientemente rápido cuando se vuelva a exponer al virus.

Debido a que el cuerpo necesita varios días para fabricar anticuerpos, las pruebas de anticuerpos no son especialmente útiles para diagnosticar la infección inmediatamente.

Los médicos todavía siguen elaborando directrices para determinar quiénes deben someterse a una prueba de anticuerpos. En las personas con resultado negativo para el virus, la presencia de anticuerpos puede ayudar a guiar qué trabajadores de la salud pueden volver a la atención de pacientes de forma segura (para ellos mismos y para sus pacientes). Consulte https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/downloads/critical-workers-implementing-safety-practices.pdf. Las pruebas de anticuerpos también pueden ser un factor que influya en la decisión de regresar al trabajo para el público en general (si la prueba de anticuerpos da positivo pues se supone que esas personas son resistentes a la COVID-19), pero también participan muchos otros factores.

 

 



16. ¿Es seguro hacer ejercicio en áreas públicas al aire libre?

Se cree que el ejercicio solitario en áreas públicas (p. ej., caminar, trotar o hacer senderismo) es seguro cuando se hace solo o con una persona con la que se convive, pero cuando hay otras personas cerca, es conveniente llevar una mascarilla y mantener el distanciamiento social (> 2 metros [6 pies]) de los demás. No se recomiendan los deportes grupales (p. ej., baloncesto, fútbol), ya que la naturaleza de la actividad hace que el distanciamiento adecuado sea imposible.

También podría ser prudente usar una mascarilla y protección ocular y mantener una distancia de separación mayor que la del distanciamiento social estándar en el caso de las personas que realizan ejercicio muy intenso (p. ej., corredores, ciclistas). Con este tipo de ejercicio, probablemente se exhale más intensamente y, por tanto, se podría generar una zona más grande de aire exhalado contaminado. No obstante, estas no son recomendaciones formales.

 

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