Coccidioidomicosis

(Fiebre de San Joaquín; Fiebre del Valle)

PorPaschalis Vergidis, MD, MSc, Mayo Clinic College of Medicine & Science
Revisado porChristina A. Muzny, MD, MSPH, Division of Infectious Diseases, University of Alabama at Birmingham
Revisado/Modificado Modificado nov 2025
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La coccidioidomicosis es una infección, generalmente de los pulmones, causada por el hongo Coccidioides immitis o bien Coccidioides posadasii.

  • La inhalación de esporas del hongo provoca la infección.

  • Si es leve, la infección pulmonar produce síntomas parecidos a los de la gripe, y en ocasiones dificultad respiratoria, pero la infección puede empeorar y propagarse por todo el organismo y dar lugar a diversos síntomas.

  • El diagnóstico se confirma al indentificar el hongo en las muestras de material infectado analizadas al microscopio o en un cultivo.

  • El tratamiento consiste en medicamentos antifúngicos.

(Véase también Introducción a las infecciones fúngicas.)

La coccidioidomicosis se adquiere por inhalación de esporas Coccidioides. Las esporas están presentes en el suelo y se pueden transportar a través del aire cuando el suelo se altera y polvo viaja con el viento. Los granjeros y otras personas que trabajan o están expuestos a tierra removida tienen más posibilidades de inhalar las esporas e infectarse. Las personas que se infectan durante un viaje pueden no manifestar los síntomas de la enfermedad hasta después de volver a casa.

La coccidioidomicosis ocurre en áreas secas del sudoeste de Estados Unidos, en el valle central de California, partes de Nuevo México, Texas al oeste de El Paso, el norte de México y partes de América Central y Argentina. La coccidioidomicosis también ocurre en Utah, Nevada y el centro sur de Washington.

La coccidioidomicosis causa alrededor del 15 al 30% de los casos de neumonía adquirida en la comunidad (una infección pulmonar que se desarrolla en personas que no son pacientes ingresadas en un hospital) en áreas metropolitanas de Arizona, como Tucson y Phoenix.

En Estados Unidos, se notifican aproximadamente 20 000 casos de coccidioidomicosis cada año.

La coccidioidomicosis se presenta en dos formas:

  • La coccidioidomicosis primaria es una infección pulmonar leve. La infección desaparece sin tratamiento. Esta forma es la que se presenta en la mayor parte de los casos.

  • La coccidioidomicosis progresiva es una infección grave que empeora rápidamente. La infección se disemina por todo el organismo desde los pulmones y en muchos casos es mortal.

Factores de riesgo para la coccidioidomicosis progresiva

La coccidioidomicosis progresiva es poco frecuente en personas por lo demás sanas. Es más probable que ocurra en personas que:

  • Sufre infección por VIH

  • Toma fármacos que deprimen el sistema inmunitario (inmunodepresores)

  • Es de mayor edad

  • Encontrarse en el segundo o tercer trimestre del embarazo o en el posparto (la mujer acaba de tener un bebé)

  • Son filipino, de origen africano, indio americano, hispano o asiático

Síntomas de la coccidioidomicosis

La mayoría de las personas con coccidioidomicosis primaria no manifiestan síntomas. Si los presentan, aparecen de 1 a 3 semanas después de haberse producido la infección. Por lo general, son leves y similares a los de la gripe. Consisten en tos, fiebre, escalofríos, dolor torácico y, a veces, dificultad respiratoria. La tos puede producir esputo. En algunos casos, cuando la infección pulmonar es grave, pueden formarse espacios en los pulmones y las personas afectadas pueden expectorar sangre.

Coccidioidomicosis: reacción alérgica
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Algunas personas sufren una reacción alérgica a un hongo que causa la coccidioidomicosis. La reacción puede causar dolor en las articulaciones, conjuntivitis, eritema multiforme o eritema nudoso. Esta imagen muestra un ejemplo grave de eritema multiforme causado por coccidioidomicosis.

Imagen cortesía de www.doctorfungus.org © 2005.

Las personas con coccidioidomicosis progresiva pueden desarrollar síntomas semanas, meses o incluso años después de la infección inicial. Los síntomas consisten en fiebre leve, pérdida del apetito, adelgazamiento y disminución de la fuerza. La infección pulmonar puede empeorar, por regla general solo en pacientes con un sistema inmunitario debilitado. Puede causar dificultad respiratoria creciente y, a veces, esputos sanguinolentos.

La coccidioidomicosis también puede extenderse desde los pulmones a la piel y otros tejidos. Si la infección se extiende a la piel, los afectados pueden tener una llaga o muchas. Las articulaciones se inflaman y duelen. En ocasiones, las infecciones profundas de la piel pueden atravesar la piel, causando una abertura por la que drena material infectado.

Con cualquiera de las dos formas de coccidioidomicosis, algunas personas sufren una reacción alérgica al hongo, que puede causar dolor en las articulaciones, conjuntivitis, y una erupción que consiste en bultos bajo la piel de color rojo o violeta (nódulos) sensibles al tacto (lo que se denomina eritema nudoso) o placas de piel elevadas de color rojo que a menudo tienen aspecto de dianas (eritema multiforme).

Coccidioidomicosis que causa una única úlcera
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La coccidioidomicosis que se disemina desde los pulmones a la piel puede causar una única úlcera.

Imagen cortesía de www.doctorfungus.org © 2005.

Coccidioides pueden infectar el encéfalo y los tejidos que lo recubren (meninges), provocando meningitis La meningitis suele ser crónica y provoca dolor de cabeza, confusión, pérdida del equilibrio, visión doble y otros problemas. Sin tratamiento, la meningitis siempre es mortal.

Diagnóstico de coccidioidomicosis

  • Examen y cultivo de una muestra de sangre u otro tejido

  • Análisis de sangre

  • Una radiografía de tórax o una tomografía computarizada (TC)

  • Prueba de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR)

El médico puede sospechar coccidioidomicosis si la persona desarrolla los síntomas después de haber residido en una zona donde la infección sea frecuente, o de haber viajado allí recientemente.

Para identificar el hongo y confirmar así el diagnóstico, los médicos examinan al microscopio muestras de sangre, esputo, pus, líquido cefalorraquídeo u otros tejidos infectados o las envían al laboratorio para realizar un cultivo.

Por lo general, se llevan a cabo análisis de sangre para detectar anticuerpos contra el hongo (pruebas serológicas). En las personas con coccidioidomicosis en las que el sistema inmunitario funciona con normalidad, por lo general los análisis de sangre permiten detectar estos anticuerpos.

Las radiografías las tomografías computarizadas de tórax o suelen mostrar alteraciones características.

También se puede realizar una prueba que detecta antígenos (proteínas liberadas por el hongo) en la orina.

Se puede realizar una prueba para identificar el material genético del hongo (su ADN), como la reacción en cadena de la polimerasa (PCR por sus siglas en inglés), en muestras procedentes de la garganta y los pulmones. La prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés) se utiliza para producir muchas copias de un gen procedente de un hongo, lo que hace que dicho hongo sea mucho más fácil de identificar, pero esta prueba no está ampliamente disponible.

Tratamiento de la coccidioidomicosis

  • Medicamentos antifúngicos

  • En raras ocasiones cirugía

La coccidioidomicosis primaria por lo general no requiere tratamiento en las personas por lo demás sanas, y la recuperación suele ser completa. Sin embargo, algunos médicos prefieren tratar a estas personas a causa de la posibilidad, aunque pequeña, de que la coccidioidomicosis se extienda. Además, cuando las personas se tratan, los síntomas se resuelven con mayor rapidez. El tratamiento suele ser con un medicamento antifúngico, como el fluconazol. Las personas con factores de riesgo reciben tratamiento.por lo general no requiere tratamiento en las personas por lo demás sanas, y la recuperación suele ser completa. Sin embargo, algunos médicos prefieren tratar a estas personas a causa de la posibilidad, aunque pequeña, de que la coccidioidomicosis se extienda. Además, cuando las personas se tratan, los síntomas se resuelven con mayor rapidez. El tratamiento suele ser con un medicamento antifúngico, como el fluconazol. Las personas con factores de riesgo reciben tratamiento.

La coccidioidomicosis progresiva suele ser mortal a menos que se trate, sobre todo si el sistema inmunitario se debilita. Alrededor del 70% de las personas con infección grave por VIH o infección avanzada por VIH (también llamada sida) mueren en menos de 2 meses después del diagnóstico.

Para leve a moderada progresiva coccidioidomicosis, fluconazol o itraconazol se administra por vía oral. Como alternativa, la infección puede tratarse con voriconazol administrado por vía oral o venosa (intravenosa), o posaconazol por vía oral.Para leve a moderada progresiva coccidioidomicosis, fluconazol o itraconazol se administra por vía oral. Como alternativa, la infección puede tratarse con voriconazol administrado por vía oral o venosa (intravenosa), o posaconazol por vía oral.

Para la coccidioidomicosis progresiva grave, se administra anfotericina B por vía intravenosa.Para la coccidioidomicosis progresiva grave, se administra anfotericina B por vía intravenosa.

Los médicos no administran ciertos medicamentos antifúngicos a las mujeres embarazadas durante el primer trimestre del embarazo porque pueden causar defectos congénitos. Las embarazadas con coccidioidomicosis de leve a moderada que se encuentran en el primer trimestre de gestación no suelen requerir tratamiento. Sin embargo, los médicos pueden administrar anfotericina B a las mujeres embarazadas que están en el primer trimestre de gestación y que sufren una infección grave por coccidioidomicosis o una infección que se ha diseminado más allá de sus pulmones. Después del primer trimestre de gestación, los médicos pueden administrar un medicamento antifúngico diferente. Las mujeres embarazadas que se infectan durante el segundo o el tercer trimestre de gestación o dentro de las 6 semanas posteriores al parto corren un mayor riesgo de que la infección progrese. Si estas personas no reciben tratamiento con medicamentos, los médicos hacen un seguimiento y solicitan análisis de sangre para determinar si la infección se disemina.Los médicos no administran ciertos medicamentos antifúngicos a las mujeres embarazadas durante el primer trimestre del embarazo porque pueden causar defectos congénitos. Las embarazadas con coccidioidomicosis de leve a moderada que se encuentran en el primer trimestre de gestación no suelen requerir tratamiento. Sin embargo, los médicos pueden administrar anfotericina B a las mujeres embarazadas que están en el primer trimestre de gestación y que sufren una infección grave por coccidioidomicosis o una infección que se ha diseminado más allá de sus pulmones. Después del primer trimestre de gestación, los médicos pueden administrar un medicamento antifúngico diferente. Las mujeres embarazadas que se infectan durante el segundo o el tercer trimestre de gestación o dentro de las 6 semanas posteriores al parto corren un mayor riesgo de que la infección progrese. Si estas personas no reciben tratamiento con medicamentos, los médicos hacen un seguimiento y solicitan análisis de sangre para determinar si la infección se disemina.

Si se desarrolla meningitis, se administra fluconazol. Las personas que han sufrido meningitis por coccidioidomicosis deben tomar Si se desarrolla meningitis, se administra fluconazol. Las personas que han sufrido meningitis por coccidioidomicosis deben tomarfluconazol durante el resto de su vida porque las recaídas son frecuentes y potencialmente mortales.

Las personas con un sistema inmunitario debilitado deben tomar medicamentos durante años, a menudo de por vida.

Si un hueso está infectado, o si la infección en el pulmón se propaga internamente o causa sangrado, puede ser necesaria la cirugía.

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