Fibromialgia

Revisión completa: abr 2026 PorDeepan S. Dalal, MD, MPH, Brown University | Revisión de colegas realizada porBrian F. Mandell, MD, PhD, Cleveland Clinic Lerner College of Medicine at Case Western Reserve University
Última actualización: abr 2026
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Vista para pacientes

La fibromialgia es un síndrome de dolor crónico centralizado caracterizado por dolor generalizado (a veces intenso), sensibilidad generalizada de los músculos y tejidos blandos adyacentes, rigidez muscular, fatiga, confusión mental, alteraciones del sueño y varios otros síntomas somáticos. El diagnóstico es clínico y no existen pruebas diagnósticas específicas. El tratamiento incluye ejercicio, terapia cognitivo-conductual, terapia farmacológica (p. ej., antidepresivos tricíclicos, inhibidores de la recaptación de serotonina-norepinefrina, gabapentinoides) y manejo de comorbilidades (p. ej., trastornos del sueño, depresión).

La fibromialgia se caracteriza por un dolor musculoesquelético crónico y difuso que afecta a múltiples regiones del cuerpo, pero que compromete con mayor frecuencia el occipucio, el cuello, los hombros, el tórax, la zona lumbar y los muslos. Aunque sintomático en estas áreas, no hay ninguna anormalidad histológica específica. Los signos y síntomas de la fibromialgia son generalizados, a diferencia del dolor localizado en los tejidos blandos (síndrome de dolor miofascial), que a menudo se relaciona con sobreuso o microtraumatismos.

La prevalencia de la fibromialgia varía dependiendo de los criterios diagnósticos aplicados, con algunas estimaciones que van del 2 al 5% de la población general (1, 2); es más frecuente en mujeres, generalmente jóvenes o de mediana edad, aunque puede aparecer en hombres, niños y adolescentes. Debido a las diferencias de sexo, a veces pasa desapercibida en hombres. Suele ocurrir en pacientes con otras enfermedades reumáticas sistémicas sin relación concomitante, complicando así el diagnóstico y el tratamiento. Las áreas con bolsas sinoviales, como el tendón de la pata de ganso y las zonas trocantéricas, suelen afectarse como parte del síndrome de dolor generalizado, pero los "brotes" locales de fibromialgia deben evaluarse de la misma forma que en pacientes sin fibromialgia.

Referencias generales

  1. 1. Jones GT, Atzeni F, Beasley M, Flüß E, Sarzi-Puttini P, Macfarlane GJ. The prevalence of fibromyalgia in the general population: a comparison of the American College of Rheumatology 1990, 2010, and modified 2010 classification criteria. Arthritis Rheumatol. 2015;67(2):568-575. doi:10.1002/art.38905

  2. 2. Heidari F, Afshari M, Moosazadeh M. Prevalence of fibromyalgia in general population and patients, a systematic review and meta-analysis. Rheumatol Int. 2017;37(9):1527-1539. doi:10.1007/s00296-017-3725-2

Etiología de la fibromialgia

Se cree que la fibromialgia es principalmente un trastorno de la sensibilidad al dolor mediado centralmente, aunque algunos estudios recientes también podrían implicar al sistema nervioso periférico, en forma de neuropatía de fibras pequeñas. Se desconoce la causa exacta, pero se cree que se relaciona con un procesamiento anómalo de la señal nociceptiva central que conduce a una sensibilización expresada como hiperalgesia (respuesta aumentada al dolor) y alodinia (dolor por estímulos normalmente no dolorosos) (1). La fibromialgia se observa con mayor frecuencia en personas con otros trastornos del sueño, como la apnea del sueño (2). La fibromialgia puede seguir temporalmente a una infección vírica u otra infección sistémica (p. ej., enfermedad de Lyme o tal vez infección por COVID-19 [3]) o a un evento traumático, pero la terapia antivírica o antibiótica adicional o prolongada no está indicada porque no se ha demostrado su eficacia.

Referencias de la etiología

  1. 1. Sluka KA, Clauw DJ. Neurobiology of fibromyalgia and chronic widespread pain. Neuroscience. 2016;338:114-129. doi:10.1016/j.neuroscience.2016.06.006

  2. 2. Meresh ES, Artin H, Joyce C, et al. Obstructive sleep apnea co-morbidity in patients with fibromyalgia: a single-center retrospective analysis and literature review. Open Access Rheumatol. 2019;11:103-109. Published 2019 Apr 29. doi:10.2147/OARRR.S196576

  3. 3. Ursini F, Ciaffi J, Mancarella L, et al. Fibromyalgia: a new facet of the post-COVID-19 syndrome spectrum? Results from a web-based survey. RMD Open. 7(3):e001735, 2021. doi: 10.1136/rmdopen-2021-001735

Síntomas y signos de la fibromialgia

Con frecuencia aparece rigidez y dolor graduales y difusos, el dolor es de tipo continuo. El dolor es generalizado y puede empeorar con el cansancio, la tensión muscular o el sobreuso.

Los pacientes generalmente tienen una variedad de síntomas somáticos. La fatiga es común, al igual que las alteraciones cognitivas, como la dificultad para concentrarse y una sensación general de confusión mental. Pueden ocurrir parestesias, típicamente bilaterales y a menudo migratorias.

Los síntomas pueden exacerbarse por trastornos concomitantes, especialmente afecciones de dolor crónico y comorbilidades psiquiátricas. Las afecciones crónicas que coexisten con frecuencia con la fibromialgia incluyen artritis inflamatoria (p. ej., artritis reumatoide), síndrome del intestino irritable, cistitis intersticial, migraña, cefalea tensional, trastorno temporomandibular o alteraciones del sueño en pacientes con apnea obstructiva del sueño o depresión.

Los pacientes pueden estar estresados, tensos, ansiosos, fatigados y a veces deprimidos.

El examen físico es inespecífico salvo en algunas áreas específicas del músculo (puntos dolorosos) que son variablemente sensibles a la palpación. Las áreas sensibles no están edematizadas, eritematosas ni calientes; tales hallazgos deben sugerir un diagnóstico alternativo.

Diagnóstico de fibromialgia

  • Principalmente anamnesis y examen físico

  • Por lo general, estudios adicionales para descartar otros trastornos

La fibromialgia se sospecha en pacientes con los siguientes síntomas:

  • Dolor generalizado espontáneo y a la palpación, en especial si es desproporcionado respecto de los hallazgos físicos

  • Estudios de laboratorio negativos a pesar de los síntomas generalizados

  • Astenia como síntoma predominante

El diagnóstico de fibromialgia se debe considerar en personas que han tenido dolor generalizado durante al menos 3 meses, particularmente cuando se acompaña de otros síntomas somáticos principales como fatiga y alteraciones del sueño (1). Se considera dolor generalizado cuando el paciente tiene dolor del lado izquierdo y derecho del cuerpo, por encima y por debajo de la cintura, y en el esqueleto axial (columna cervical, tórax anterior o columna torácica, o zona lumbar).

El diagnóstico se basa principalmente en la historia clínica y los hallazgos del examen físico en el contexto de otras características centrales, y en ausencia de un diagnóstico alternativo. Los médicos pueden recurrir a criterios clínicos diseñados principalmente para fines de investigación, pero que pueden utilizarse para respaldar su juicio clínico (1, 2). Por ejemplo, los criterios del American College of Rheumatology requieren que el paciente presente dolor generalizado en al menos 4 de 5 regiones corporales durante al menos 3 meses, además de cumplir con umbrales mínimos tanto en un índice de dolor generalizado como en una puntuación de gravedad de los síntomas (1). Los criterios previos se basaban en la presencia de hipersensibilidad a la palpación en al menos 11 de 18 puntos sensibles específicos (3). Este enfoque se eliminó debido a su incapacidad para permitir una evaluación uniforme de la sensibilidad, la posible fluctuación en la intensidad de los puntos dolorosos y la imposibilidad de capturar el espectro completo de los síntomas de la fibromialgia. Sin embargo, la hipersensibilidad es bastante común, y algunos especialistas la continúan evaluando sistemáticamente.

Las pruebas para descartar otras causas de los síntomas del paciente podrían incluir un hemograma completo, un panel metabólico completo, velocidad de sedimentación globular (VSG) o proteína C reactiva, creatina cinasa (CK), panel tiroideo y pruebas para diversas enfermedades autoinmunes e infecciones. Sin embargo, estas pruebas deben realizarse en función de la sospecha clínica y no todas ellas se recomiendan para cada paciente. La fibromialgia no causa anomalías en estas pruebas, por lo que pueden ser útiles para descartar otros diagnósticos diferenciales.

Para evitar posibles errores, el médico debe considerar lo siguiente:

  • La fibromialgia suele pasar desapercibida en hombres, niños y adolescentes.

  • La encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica puede causar mialgias generalizadas y fatiga similares y los resultados de las pruebas de laboratorio suelen ser normales.

  • La polimialgia reumática causa dolor más focal alrededor de los hombros y la cintura escapular, sobre todo en los adultos mayores; es más sintomática por la mañana y suele acompañarse de concentraciones elevadas de velocidad de sedimentación globular y proteína C reactiva.

  • En pacientes con enfermedades reumáticas sistémicas, diagnosticar la fibromialgia coexistente puede ser más difícil, pero es bastante común. Por ejemplo, la fibromialgia puede malinterpretarse como una exacerbación de la artritis reumatoide, la espondilitis anquilosante o el lupus eritematoso sistémico.

Perlas y errores

Referencias del diagnóstico

  1. 1. Wolfe F, Clauw DJ, Fitzcharles MA, et al. 2016 revisions to the 2010/2011 fibromyalgia diagnostic criteria. Semin Arthritis Rheum. 46(3):319–329, 2016. doi: 10.1016/j.semarthrit.2016.08.012.

  2. 2. Arnold LM, Bennett RM, Crofford LJ, et al. AAPT Diagnostic Criteria for Fibromyalgia. J Pain. 2019;20(6):611-628. doi:10.1016/j.jpain.2018.10.008

  3. 3. Wolfe F, Smythe HA, Yunus MB, et al. The American College of Rheumatology 1990 Criteria for the Classification of Fibromyalgia. Report of the Multicenter Criteria Committee. Arthritis Rheum. 1990;33(2):160-172. doi:10.1002/art.1780330203

Tratamiento de la fibromialgia

  • Estiramiento y ejercicios aeróbicos, calor local y masajes

  • Manejo del estrés

  • Medicamentos como antidepresivos tricíclicos, inhibidores de la recaptación de serotonina-noradrenalina, gabapentinoides o ciclobenzaprina

  • Evaluación y tratamiento de otras comorbilidades (p. ej., trastornos del sueño subyacentes, depresión)

Ejercicios de estiramiento, ejercicios aeróbicos, mejorar el sueño, aplicaciones de calor local y masaje suave para aliviar el dolor. Es importante el manejo general del estrés (p. ej., ejercicios de respiración profunda, meditación, apoyo psicológico, asesoramiento si es necesario).

Deben realizarse diariamente ejercicios de estiramiento suaves de los músculos afectados; debe hacerse estiramiento durante 30 s y repetir unas 5 veces. Los ejercicios aeróbicos (p. ej., caminata rápida, natación, ciclismo) ayudan a disminuir los síntomas.

Es crítico mejorar el sueño. Los pacientes deben someterse a evaluaciones para detectar trastornos del sueño (p. ej., apnea obstructiva del sueño) y otros factores que pueden interferir con el sueño. También debe destacarse la necesidad de una buena higiene del sueño.

Las terapias farmacológicas para la fibromialgia (p. ej., amitriptilina, duloxetina, ciclobenzaprina, milnaciprán y pregabalina) podrían utilizarse como coadyuvantes del ejercicio para mejorar el sueño y controlar el estrés; pueden reducir el dolor de forma modesta (1). Los fármacos sedantes, como los antidepresivos tricíclicos orales a dosis bajas (p. ej., amitriptilina 10 a 50 mg) o la ciclobenzaprina, que es farmacológicamente similar, se toman al acostarse y pueden favorecer un sueño más profundo y disminuir el dolor muscular. Debe utilizarse la menor dosis efectiva posible. Un inhibidor de la recaptación de serotonina-noradrenalina (p. ej., duloxetina) es una alternativa razonable, en particular para pacientes con fatiga y depresión graves. La pregabalina y la gabapentina también pueden ser particularmente útiles para pacientes con problemas de sueño más graves. Algunos de estos fármacos pueden ser intolerables, en especial en personas mayores, debido a los efectos adversos, como somnolencia, boca seca y otros.

No se ha demostrado que los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) sean eficaces en la fibromialgia (2). Deben evitarse los opiáceos.

Las inyecciones ocasionales de 1 a 5 mL de bupivacaína al 0,5% o lidocaína al 1% pueden aliviar áreas de dolor focal incapacitante, pero no debe dependerse de ellas como tratamiento principal, ya que la evidencia no respalda su uso regular y este no trata el dolor nociceptivo generalizado asociado a la fibromialgia (3).

Deben controlarse los fármacos que toma el paciente para evitar aquellos que puedan agravar los problemas de sueño. Estos fármacos deben ser evitados. Las comorbilidades como la ansiedad, la depresión y en especial el trastorno bipolar deben ser tratadas si están presentes.

Referencias del tratamiento

  1. 1. Moore A, Bidonde J, Fisher E, et al. Effectiveness of pharmacological therapies for fibromyalgia syndrome in adults: an overview of Cochrane Reviews. Rheumatology (Oxford). 2025;64(5):2385-2394. doi:10.1093/rheumatology/keae707

  2. 2. Derry S, Wiffen PJ, Häuser W, et al. Oral nonsteroidal anti-inflammatory drugs for fibromyalgia in adults. Cochrane Database Syst Rev. 2017;3(3):CD012332. Published 2017 Mar 27. doi:10.1002/14651858.CD012332.pub2

  3. 3. Giamberardino MA, Affaitati G, Fabrizio A, Costantini R. Effects of treatment of myofascial trigger points on the pain of fibromyalgia. Curr Pain Headache Rep. 2011;15(5):393-399. doi:10.1007/s11916-011-0205-3

Pronóstico de la fibromialgia

La fibromialgia tiende a ser crónica, y los síntomas mantienen su gravedad en la mayoría de los pacientes (1). El pronóstico funcional suele ser favorable en pacientes tratados con un programa de apoyo integral, pero los síntomas tienden a persistir en cierto grado (2). El pronóstico puede empeorar si hay un trastorno del estado de ánimo superpuesto que no se aborda.

Referencias del pronóstico

  1. 1. Walitt B, Fitzcharles MA, Hassett AL, Katz RS, Häuser W, Wolfe F. The longitudinal outcome of fibromyalgia: a study of 1555 patients. J Rheumatol. 2011;38(10):2238-2246. doi:10.3899/jrheum.110026

  2. 2. Mascarenhas RO, Souza MB, Oliveira MX, et al. Association of Therapies With Reduced Pain and Improved Quality of Life in Patients With Fibromyalgia: A Systematic Review and Meta-analysis. JAMA Intern Med. 2021;181(1):104-112. doi:10.1001/jamainternmed.2020.5651

Conceptos clave

  • Se sospecha fibromialgia cuando el dolor generalizado, la hipersensibilidad y la fatiga son inexplicables, han durado años, o están fuera de proporción con los hallazgos físicos y de laboratorio.

  • Las pruebas para descartar otras causas de los síntomas del paciente pueden incluir un hemograma completo, un panel metabólico integral, velocidad de sedimentación globular (VSG) o proteína C reactiva, creatina cinasa (CK) y pruebas para hipotiroidismo.

  • Realizar otras pruebas para detectar enfermedades reumáticas sistémicas solo si la anamnesis y el examen físico las sugieren específicamente.

  • Considere la fibromialgia en pacientes que tienen exacerbaciones aparentes dolorosas de enfermedades reumáticas sistémicas como artritis reumatoide o lupus eritematoso sistémico pero sin evidencias clínicas o de laboratorio que confirmen estas exacerbaciones.

  • Tratar con una combinación de intervenciones no farmacológicas (p. ej., ejercicio, terapia cognitivo-conductual) y agentes farmacológicos (p. ej., antidepresivos tricíclicos, inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina, gabapentinoides); evaluar y tratar otras comorbilidades (p. ej., ansiedad, depresión).

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