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Cuerpo y mente

Cuerpo y mente

Se ha discutido mucho acerca de la interacción entre el cuerpo y la mente y su influencia sobre la salud de una persona. Aunque en el lenguaje cotidiano se habla de mente y cuerpo como si fueran dos cosas distintas, en realidad están tan interrelacionados que resulta difícil separar sus efectos, como en los casos siguientes:

  • El estrés psicológico y social pueden agravar muchos trastornos orgánicos, como la diabetes mellitus, las arteriopatías coronarias y el asma.

  • El estrés y otros estados mentales pueden empeorar o prolongar los síntomas físicos. Por ejemplo, las personas que están deprimidas o ansiosas pueden sufrir más si enferman o se lesionan que las personas que se encuentran en un mejor estado de ánimo.

  • En algunas ocasiones, el estrés puede producir síntomas físicos, incluso sin que exista un trastorno orgánico como tal. Por ejemplo, los niños pueden desarrollar dolor abdominal o náuseas porque el hecho de ir a la escuela les produce ansiedad, o los adultos pueden desarrollar un dolor de cabeza cuando están sometidos a estrés emocional.

  • Los pensamientos y las ideas pueden influir en el progreso de un trastorno. Por ejemplo, las personas que tienen hipertensión arterial pueden negar la existencia de este problema o su gravedad. La negación puede ayudarles a reducir la ansiedad, pero también puede dificultar su adherencia al plan de tratamiento. Por ejemplo, pueden rehusar tomar los fármacos prescritos, agravando así su trastorno.

  • Un trastorno orgánico general puede influir o conducir a un trastorno de salud mental. Por ejemplo, las personas con un trastorno orgánico crónico, recurrente o potencialmente mortal, pueden llegar a desarrollar una depresión. La depresión, a su vez, empeora los efectos del trastorno orgánico.

  • Un trastorno orgánico del cerebro, como la enfermedad de Alzheimer, puede afectar la personalidad y/o la capacidad de una persona para pensar con claridad.

Cuando los síntomas físicos son el resultado de estrés o factores mentales, los médicos pueden tener dificultades para identificar la causa. Para esclarecer la situación pueden ser necesarias varias pruebas diagnósticas.