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Síndrome de fatiga crónica

(Enfermedad de intolerancia sistémica al esfuerzo; EISE; encefalomielitis miálgica, EM/SFC)

Por

Stephen Gluckman

, MD, Perelman School of Medicine at The University of Pennsylvania

Última modificación del contenido mar. 2020
Información: para pacientes
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El síndrome de fatiga crónica (SFC) es un síndrome de cansancio que altera la vida, dura > 6 meses, es inexplicable y está acompañado de una serie de síntomas asociados. El tratamiento incluye la validación de la discapacidad del paciente, el tratamiento de síntomas específicos, y en algunos pacientes terapia cognitivo-conductual y un programa de ejercicio graduado.

Aunque hasta el 25% de las personas en los Estados Unidos informan sentirse crónicamente cansadas, solo el 0,5% de ellas cumplen con los criterios para tener SFC. Aunque el término síndrome de fatiga crónica se utilizó por primera vez en 1988, la enfermedad ha sido bien descrita por lo menos desde mediados del siglo XVIII, pero ha tenido diferentes denominaciones (p. ej., febrícula, neurastenia, brucelosis crónica, síndrome de esfuerzo). El SFC se describe con mayor frecuencia entre las mujeres jóvenes y de mediana edad, pero se ha observado en todas las edades, incluso en niños, y en ambos sexos.

El SFC no es simulación (fingir síntomas intencionalmente). El SFC comparte muchas características con la fibromialgia, tales como trastornos del sueño, confusión mental, fatiga, dolor y la exacerbación de los síntomas con la actividad.

Etiología

La etiología se desconoce. No se ha establecido una causa infecciosa, hormonal, inmunológica o psiquiátrica. Entre las muchas causas infecciosas propuestas, el virus de Epstein-Barr, la enfermedad de Lyme, la candidiasis y el citomegalovirus, se ha demostrado que no causan el SFC. Tampoco hay marcadores alérgicos ni inmunosupresión.

Se han informado varias anormalidades inmunológicas menores. Estas anormalidades incluyen bajos niveles de IgG, IgG anormal, disminución de la proliferación linfocítica, bajos niveles de interferón gamma en respuesta a mitógenos, escasa citotoxicidad de las células natural killer, autoanticuerpos y complejos inmunes circulantes, y muchos otros hallazgos inmunológicos. Sin embargo, ninguno proporciona sensibilidad y especificidad adecuadas para definir el SFC. Sin embargo, subrayan la legitimidad fisiológica del líquido cefalorraquídeo.

Los familiares de los pacientes con SFC tienen un riesgo mayor de desarrollar el síndrome, lo que sugiere un componente genético o una exposición ambiental en común. Estudios recientes han identificado algunos marcadores genéticos que pueden predisponer al SFC. Algunos investigadores consideran que eventualmente se mostrará que la etiología es multifactorial, que incluyen una predisposición genética, exposición a microbios, toxinas y otros traumatismos físicos y/o traumas emocionales.

Signos y síntomas

Antes de la aparición del síndrome de fatiga crónica, la mayoría de los pacientes tienen un alto funcionamiento y rendimiento.

El inicio suele ser abrupto, a menudo después de un evento estresante en términos psicológicos o médicos. Muchos pacientes refieren una enfermedad similar a las virales con adenopatía, fatiga extrema, fiebre y síntomas respiratorios superiores. El síndrome inicial se resuelve, pero parece desencadenar una fatiga grave prolongada, que afecta las actividades diarias y que habitualmente empeora con el ejercicio pero se alivia algo o nada en absoluto con el reposo. Los pacientes a menudo también tienen trastornos del sueño y cognitivos, como problemas de memoria, "pensamiento confuso", hipersomnolencia y una sensación de no haber tenido un sueño reparador. Las características generales importantes son los dolores difusos y los problemas del sueño.

El examen físico es normal, sin signos objetivos de debilidad muscular, artritis, neuropatía ni organomegalia. Sin embargo, algunos pacientes tienen fiebre de baja intensidad, faringitis no exudativa y/o ganglios linfáticos palpables o dolorosos a la palpación (pero no inflamados).

Debido a que los pacientes suelen parecer sanos, los amigos, la familia e incluso los profesionales de la salud a veces expresan escepticismo sobre su condición, lo que puede empeorar la frustración y/o la depresión que los pacientes a menudo sienten acerca de su trastorno poco comprendido.

Diagnóstico

  • Criterios clínicos

  • Estudios de laboratorio para excluir trastornos diferentes del SFC

El diagnóstico se basa en la anamnesis característica combinada con un examen físico normal y resultados de pruebas de laboratorio normales. Antes de establecer el diagnóstico de síndrome de fatiga crónica se debe evaluar cualquier hallazgo físico o prueba de laboratorio anormal y se deben descartar diagnósticos alternativos que causen dichos hallazgos y/o los síntomas del paciente. La definición de caso suele ser útil, pero debe considerarse una herramienta epidemiológica y de investigación y, en algunas circunstancias, no debe aplicarse estrictamente a los pacientes individuales.

Las pruebas se dirigen a la sospecha de causas no relacionadas con el SFC sobre la base de los hallazgos clínicos. Si no hay una causa evidente o sospechada, un análisis de laboratorio razonable incluye hemograma completo y medición de electrolitos, BUN, creatinina, eritrosedimentación y TSH (thyroid-stimulating hormone). Si está indicado por los hallazgos clínicos, las pruebas adicionales en pacientes seleccionados pueden incluir radiografía de tórax, estudios del sueño y pruebas de insuficiencia suprarrenal. Pruebas serológicas para infecciones, anticuerpos antinucleares y neuroimágenes no están indicadas sin evidencia objetiva de enfermedad en el examen (es decir, no sólo las quejas subjetivas) o en las pruebas básicas; en tales casos, la probabilidad previa a la prueba es baja y por tanto el riesgo de resultados falsos positivos es alto. Esto puede dar lugar a diagnósticos incorrectos, pruebas adicionales innecesarias y tratamientos inapropiados.

En febrero de 2015, el Institute of Medicine (ahora la División de Salud y Medicina de la National Academies of Science, Engineering, and Medicine ["the National Academies"]) publicó una revisión extensa de esta enfermedad llamada Beyond Myalgic Encephalomyelitis/Chronic Fatigue Syndrome: Redefining an Illness. En esta revisión se propuso un nuevo nombre, enfermedad sistémica por intolerancia al esfuerzo (ESIE) y los nuevos criterios de diagnóstico que simplifican la detección y enfatizan las características más constantes. Además, la revisión destacó claramente la relevancia de esta enfermedad debilitante.

Tabla
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Criterios diagnósticos para el síndrome de fatiga crónica*

El diagnóstico requiere que el paciente tenga los siguientes tres síntomas:

  • Reducción sustancial o alteración de la capacidad de participar en las actividades ocupacionales, educativas, sociales o personales en los niveles previos a la enfermedad que persiste durante más de 6 meses y se acompaña de fatiga, a menudo profunda, de aparición o definición reciente (no de toda la vida), que no es el resultado de un esfuerzo excesivo actual y no se alivia en forma significativa con el reposo

  • Malestar posesfuerzo†

  • Sueño no reparador†

También se requiere al menos una de las siguientes manifestaciones:

  • Deterioro cognitivo†

  • Intolerancia ortostática

*Diagnostic criteria proposed by the Institute of Medicine (ahora la División de Medicina y Salud de las National Academies of Science, Engineering, and Medicine) en febrero de 2015.

†Deben evaluarse la frecuencia y la gravedad de los síntomas. El diagnóstico de EM/SFC debe ser cuestionado si los pacientes no tienen estos síntomas al menos la mitad de las veces con intensidad moderada, sustancial o grave.

Pronóstico

La mayoría de los pacientes mejoran con el tiempo, aunque a menudo no recuperan su estado previo a la enfermedad. Ese tiempo abarca típicamente años y la mejora suele ser solo parcial. Cierta evidencia indica que el diagnóstico y la intervención temprana mejora el pronóstico.

Tratamiento

  • Reconocimiento de los síntomas del paciente

  • A veces terapia cognitivo-conductual

  • Ejercicio a veces graduado, limitado para evitar un retroceso

  • Medicamentos para la depresión, el sueño o dolor si está indicado

Para proporcionar una atención eficaz, los médicos deben reconocer y aceptar la validez de los síntomas de los pacientes. Cualquiera que sea la causa subyacente, estos pacientes no tienen una enfermedad real pero sufren y desean fervientemente el retorno a su estado de salud previo. Para conseguir un tratamiento exitoso, tienen que aceptar su discapacidad y adaptarse a la misma, centrándose en lo que todavía pueden hacer en lugar de lamentar lo que no pueden hacer.

La terapia cognitivo-conductual y programas de ejercicios graduados han sido útiles en algunos estudios pero no en otros (1, 2). Deben ser considerados para los pacientes que están dispuestos a probarlos y tienen acceso a los servicios apropiados. La depresión es común y esperada en cualquier paciente con una discapacidad. Esto debe ser tratado con antidepresivos y/o derivación psiquiátrica. Los trastornos del sueño se deben tratar de manera agresiva con técnicas de relajación y mejores hábitos del sueño (véase tabla Acercamiento al paciente, higiene del sueño).

Si estas medidas no son eficaces, drogas hipnóticas y/o la derivación a un especialista del sueño puede ser necesario. Los pacientes con dolor (por lo general debido a un componente de fibromialgia) pueden ser tratados con ciertos fármacos tales como pregabalina, duloxetina, amitriptilina o gabapentina. La fisioterapia también suele ser útil. El tratamiento de la hipotensión ortostática también puede ser útil.

Los tratamientos no probados o refutados, como antivirales, inmunosupresores, dietas de eliminación y extracciones de amalgama, deben evitarse.

Referencias del tratamiento

  • 1. Vink M, Vink-Niese A: Graded exercise therapy for myalgic encephalomyelitis/chronic fatigue syndrome is not effective and unsafe. Re-analysis of a Cochrane review. Health Psychol Open 5(2):2055102918805187, 2018. doi:10.1177/2055102918805187.

  • 2. Larun  L, Brurberg  KG, et al: Exercise therapy for chronic fatigue syndrome. Cochrane Database of Systematic Reviews Issue 10. Art. No.: CD003200, 2019. doi: 10.1002/14651858.CD003200.pub8.

Conceptos clave

  • El síndrome de fatiga crónica (SFC) es la fatiga que altera la vida, dura > 6 meses y normalmente afecta a personas previamente sanas y activas; no es simulación.

  • La etiología es incierta pero probablemente implica múltiples factores, que incluyen la susceptibilidad genética, la exposición microbiana y factores ambientales y psicológicos.

  • Diagnosticar SFC sobre la base de los síntomas característicos en pacientes con un examen normal y resultados normales de las pruebas de laboratorio básicas; los criterios del Institute of Medicine (en la actualidad de la Health and Medicine Division de las National Academies of Science, Engineering, and Medicine) pueden ser útiles, pero no se aplican estrictamente a los pacientes individuales.

  • Validar los síntomas de los pacientes, alentarlos a aceptar y acomodarse a sus discapacidades, y tal vez probar con terapia cognitivo-conductual y/o programa de ejercicios gradual.

  • Utilizar medicamentos según sea necesario para tratar los síntomas específicos (p. ej., dolor, depresión, insomnio).

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