Los inmovilizadores de rodilla son dispositivos extraíbles que mantienen la estabilidad de la rodilla.
Por lo general, los inmovilizadores de rodilla se usan para las lesiones que se benefician con la inmovilización, pero pueden tolerar períodos breves sin inmovilización y, por lo tanto, no requieren yeso.
Indicaciones para un inmovilizador de rodilla
Fracturas de la meseta tibial mínimamente desplazadas (las fracturas de la meseta tibial desplazadas o inestables requieren manejo quirúrgico)
Fracturas y lesiones de ligamentos de rodilla que requieren inmovilización mientras se espera una reparación quirúrgica no urgente o un yeso
Ciertas lesiones ligamentarias (p. ej., esguinces del ligamento colateral medial) que no requieren reparación quirúrgica
Rotura incompleta del tendón rotuliano que no requiere reparación quirúrgica
Algunas luxaciones rotulianas (p. ej., las que tienen una amplitud de movimiento limitada, muestran laxitud, y/o no tienen un mecanismo extensor intacto después de la reducción)
Rotura incompleta del tendón del cuádriceps que no requiere reparación quirúrgica
Contraindicaciones para un inmovilizador de rodilla
Contraindicaciones absolutas:
Ninguna
Contraindicaciones relativas:
Fracturas abiertas
Complicaciones de un inmovilizador de rodilla
Tombosis venosa profunda de las extremidades inferiores
Rigidez articular
Equipo para un inmovilizador de rodilla
Inmovilizador de rodilla disponible en el mercado*
*Hay diferentes marcas, pero todas ellas tienen una envoltura de espuma/tela que se extiende desde la mitad de la pantorrilla hasta la mitad del muslo. El vendaje se mantiene en su lugar mediante una serie de correas y proporciona soporte gracias a su volumen. Se logra estabilidad adicional con tiras rígidas removibles que se aplican en las caras medial y lateral del dispositivo y se mantienen en su lugar con conexiones de tipo gancho y lazo.
Consideraciones adicionales para un inmovilizador de rodilla
Cualquier herida abierta debe tratarse y cubrirse en forma adecuada antes de la aplicación del inmovilizador de rodilla.
En raras ocasiones, se requiere analgesia.
Anatomía relevante para un inmovilizador de rodilla
Las lesiones del ligamento de la rodilla pueden involucrar el colateral medial, el cruzado anterior, el lateral y/o el posterior.
Posicionamiento para un inmovilizador de rodilla
Acostar al paciente en decúbito supino con el pie sostenido y la rodilla extendida.
Descripción paso a paso para aplicar un inmovilizador de rodilla
Seguir las instrucciones y las recomendaciones específicas de cada producto.
Preparar el inmovilizador de la rodilla y las correas.
Colocar el inmovilizador detrás de la pierna y centrado detrás de la rodilla en sentido vertical y lateral.
Si el inmovilizador tiene un corte para la rótula, alinear el corte sobre la rótula.
Si el inmovilizador tiene barras estabilizadoras removibles o ajustables, se deben colocar las barras en las posiciones medial y lateral a lo largo del eje longitudinal de la pierna.
Asegurar las barras estabilizadoras y el inmovilizador con las correas de fijación (p. ej., gancho y lazo) por encima y por debajo de la rodilla (en forma típica 2 por encima y 2 por debajo de la rodilla).
Comprobar el estado neurovascular distal (p. ej., relleno capilar, sensibilidad distal, flexión y extensión del dedo del pie).
Cuidados posteriores a la aplicación de un inmovilizador de rodilla
Prescribir muletas según sea necesario e instruir a los pacientes sobre su uso.
Organizar o recomendar un seguimiento adecuado.
Aconsejar a los pacientes que estén alertas a los síntomas de trombosis venosa profunda y que regresen de inmediato para su evaluación en caso de que ocurran.
Aconsejarles a los pacientes que regresen si sienten dolor que no puede ser controlado con medicamentos por vía oral (lo que indica la necesidad de una evaluación para el síndrome compartimental).
Advertencias y errores comunes para un inmovilizador de rodilla
No aplicar el inmovilizador en un sitio demasiado bajo en la pierna porque esto no inmoviliza la rodilla de manera eficaz.
Si las barras estabilizadoras ya están unidas al inmovilizador en el relleno, asegúrese de que se coloquen en la posición correcta a lo largo del eje longitudinal de la pierna.
Si las piernas se angostan en forma notable (es decir, los muslos son muy grandes en comparación con el resto de la pierna), el inmovilizador puede tender a deslizarse hacia abajo; esto puede no ser evidente hasta que el paciente se pone de pie.
Recomendaciones y sugerencias para un inmovilizador de rodilla
Prescribir muletas, a menos que confirme que el paciente puede caminar sin ellas.



