Manual Msd

Please confirm that you are a health care professional

Cargando

Radioterapia para el cáncer

Por

Robert Peter Gale

, MD, PhD, Imperial College London

Última modificación del contenido jul. 2018
Información: para pacientes

La radioterapia puede curar numerosos cánceres (véase también Generalidades sobre el tratamiento oncológico), en particular los que están localizados o que pueden ser abarcados totalmente en el campo de radiación. La radioterapia más cirugía (en cáncer de cabeza y cuello, laringe o útero) o combinada con quimioterapia y cirugía (en sarcomas o cánceres de mama, esófago, pulmón o recto) mejora las tasas de curación y posibilita una cirugía más limitada en comparación con la resección quirúrgica tradicional. Se puede administrar radioterapia antes de la cirugía o la quimioterapia (terapia adyuvante) o después de la cirugía o quimioterapia (terapia neoadyuvante).

La radioterapia puede inducir paliación significativa cuando no es posible la curación:

  • En tumores cerebrales: prolonga el funcionamiento del paciente y previene las complicaciones neurológicas

  • En cánceres que comprimen la médula espinal: previene la progresión de déficits neurológicos

  • En síndromes de la vena cava superior: alivia la obstrucción venosa

  • En lesiones óseas dolorosas: por lo general, alivia los síntomas

La radiación no puede destruir las células malignas sin destruir también algunas células normales. Por lo tanto, debe valorarse el riesgo para el tejido normal frente al beneficio potencial de tratar las células cancerosas. El resultado final de una dosis de radiación depende de numerosos factores, como

  • Carácter de la radiación administrada (modalidad, momento, volumen, dosis)

  • Propiedades del tumor (fase del ciclo-celular, oxigenación, propiedades moleculares, sensibilidad intrínseca a la radiación)

Por lo general, las células cancerosas son lesionadas selectivamente debido a sus índices metabólico y proliferativo altos. El tejido normal es más eficaz para repararse a sí mismo, lo que determina mayor destrucción neta del tumor.

Las consideraciones importantes en el uso de radioterapia son las siguientes:

  • Momento del tratamiento (crucial)

  • Fraccionamiento de la dosis (crucial)

  • Tejido normal dentro del campo de irradiación propuesto o adyacente a éste

  • Volumen diana

  • Configuración de los haces de radiación

  • Distribución de la dosis

  • Modalidad y energía más adecuadas a la situación del paciente

El tratamiento se adapta para aprovechar la cinética celular de crecimiento tumoral con el objetivo de maximizar el daño al tumor y minimizar el daño a los tejidos normales.

Las sesiones de radioterapia comienzan con la colocación del paciente en la posición precisa. A menudo, se construyen moldes de espuma o máscaras plásticas para garantizar la recolocación exacta para tratamientos seriados. Se utilizan sensores guiados por láser. Los cursos típicos consisten en grandes dosis diarias administradas durante 3 semanas para tratamiento paliativo o dosis más pequeñas administradas 1 vez al día 5 días por semana durante 6-8 semanas para tratamiento curativo.

Tipos de radioterapia

Hay varios tipos diferentes de radioterapia, como por ejemplo

  • Radioterapia externa

  • Radioterapia esterotáctica

  • Braquiterapia

  • Isótopos radiactivos sistémicos

Radioterapia externa

La radioterapia externa se puede realizar con

  • Fotones (radiación gamma)

  • Electrones

  • Protones

La radiación gamma con un acelerador lineal es el tipo de radioterapia más frecuente. La tecnología conformacional, que reduce la dispersión en los bordes del campo, permite limitar dosis de radiación a los tejidos adyacentes.

La radioterapia con haz de electrones tiene escasa penetración tisular y es ideal en cánceres de piel o superficiales. Se utilizan electrones de diferentes energías en función de la profundidad de penetración deseada y del tipo de tumor.

La terapia de protones, aunque limitada en disponibilidad, tiene ventajas sobre la terapia de radiación gamma en que deposita energía a una profundidad desde la superficie, mientras que la radiación gamma daña todos los tejidos a lo largo de la trayectoria del haz. El tratamiento con haz de protones también puede ofrecer márgenes definidos que pueden limitar el daño del tejido inmediatamente adyacente y por lo tanto es particularmente útil en tumores oculares, de la base del encéfalo y de columna.

Radioterapia esterotáctica

La radioterapia estereotáctica es radiocirugía con localización estereotáctica precisa del tumor para administrar una dosis alta, única, o múltiples dosis fraccionadas a una zona intracraneal pequeña u otra localización. Se utiliza con frecuencia para el tratamiento de metástasis en el sistema nervioso central. Las ventajas son la destrucción completa del tumor donde no sería posible la cirugía convencional y se producen escasos efectos adversos. Las desventajas son las limitaciones respecto del tamaño de la zona que puede ser tratada y el peligro potencial para tejidos adyacentes, debido a la alta dosis de radiación. Además, no puede utilizarse radioterapia estereotáxica en todas las regiones del cuerpo. Se debe inmovilizar a los pacientes y debe mantenerse la zona completamente quieta.

Braquiterapia

La braquiterapia consiste en la colocación de semillas radiactivas en el lecho tumoral propiamente dicho (p. ej., en la próstata o el cuello uterino). Por lo general, la colocación se realiza con guía por TC o ecogragía. La braquiterapia alcanza dosis de radiación eficaces más altas durante un período más prolongado del que podría lograrse con radioterapia externa, fraccionada.

Isótopos radiactivos sistémicos

Los isótopos radiactivos sistémicos pueden dirigir la radiación a cáncer de órganos que tienen receptores específicos para la captación del isótopo (p. ej., yodo radiactivo en el cáncer de tiroides) o cuando el radionúclido está unido a un anticuerpo monoclonal (p. ej., yodo-131 más tositumomab en el linfoma no Hodgkin). Los isótopos también pueden lograr la paliación de metástasis óseas (radioestroncio o radio en el cáncer de próstata).

Otros agentes o estrategias, como quimioterapia neoadyuvante, pueden sensibilizar el tejido tumoral a la radiación y aumentar su eficacia.

Efectos adversos de la radioterapia

La radiación puede dañar cualquier tejido normal interpuesto.

Los efectos adversos agudos dependen de la zona que recibe la radiación y pueden consistir en

  • Letargo

  • Cansancio

  • Mucositis

  • Manifestaciones dermatológicas (eritema, prurito, descamación)

  • Esofagitis

  • Neumonitis

  • Hepatitis

  • Síntomas digestivos (náuseas, vómitos, diarrea, tenesmo)

  • Síntomas genitourinarios (polaquiuria, urgencia miccional, disuria)

  • Citopenias

La detección temprana y el tratamiento de estos eventos adversos es importante no sólo para la comodidad y la calidad de vida del paciente, sino también para asegurar el tratamiento continuo; la interrupción prolongada puede permitir que el tumor vuelva a crecer.

Complicaciones tardías

Las complicaciones tardías puede incluir cataratas, queratitis, y daño en la retina si el ojo está en el campo de tratamiento. Las complicaciones tardías adicionales incluyen hipopituitarismo, xerostomía, hipotiroidismo, neumonitis, pericarditis, estenosis esofágica, hepatitis, úlceras, gastritis, nefritis, esterilidad, contracturas de los músculos y cardiopatía arteriosclerótica en función del área tratada.

La radiación que alcanza el tejido normal puede inducir mala cicatrización de los tejidos si se requieren nuevos procedimientos o cirugía. Por ejemplo, la radiación de la cabeza y el cuello altera la recuperación de procedimientos odontológicos (p. ej., restauración, extracción) y, por ende, debe administrarse sólo después de haber practicado los trabajos odontológicos necesarios.

La radioterapia puede aumentar el riesgo de presentar otros cánceres, en particular leucemias, sarcomas y cánceres de la tiroides o la mama. La incidencia pico se produce de 5 a 20 años después de la exposición y depende de la edad del paciente en el momento del tratamiento. Por ejemplo, la radioterapia torácica por linfoma de Hodgkin en mujeres adolescentes determina un riesgo más alto de cáncer de mama que el mismo tratamiento en mujeres adultas.

Información: para pacientes
NOTA: Esta es la versión para profesionales. PÚBLICO GENERAL: Hacer clic aquí para obtener la versión para público general.
Obtenga los

También de interés

Videos

Ver todo
Descripción general de receptor de ADP
Video
Descripción general de receptor de ADP
Los receptores de ADP son proteínas integrales embebidas en una membrana de las plaquetas...

REDES SOCIALES

ARRIBA