Manual Msd

Please confirm that you are a health care professional

Cargando

Drogas y uso de sustancias en adolescentes

Por

Sharon Levy

, MD, MPH, Harvard Medical School

Última modificación del contenido ene. 2019
Información: para pacientes
Recursos de temas

El consumo de sustancias entre los adolescentes varía desde el uso esporádico hasta los trastornos por consumo de sustancias graves. Las consecuencias varían desde mínima a menores hasta las peligrosas para la vida, lo que depende de la sustancia, de las circunstancias y de la frecuencia de consumo. Sin embargo, incluso el uso ocasional puede poner los adolescentes en mayor riesgo de daño significativo, que incluye la sobredosis, los accidentes automovilísticos, los comportamientos violentos, y las consecuencias del contacto sexual (p. ej., embarazo, infecciones de transmisión sexual).

Los adolescentes consumen sustancias por varias razones:

  • Para compartir una experiencia social o sentirse parte de un grupo social

  • Para aliviar el estrés

  • Para buscar nuevas experiencias y asumir riesgos

  • Para aliviar los síntomas de los trastornos de salud mental (p. ej., depresión, ansiedad)

Otros factores de riesgo incluyen el escaso auto-control, la falta de vigilancia de los padres, y diversos trastornos mentales (p. ej., déficit de atención/hiperactividad y la depresión). Las actitudes y los ejemplos que los padres dan en relación al consumo de alcohol, tabaco, fármacos recetados y otras sustancias son una influencia poderosa.

Según las encuestas nacionales, la proporción de estudiantes de último año de la secundaria que informan abstinencia de todas las sustancias ha aumentado en forma estable durante los últimos 40 años. Sin embargo, al mismo tiempo, se ha puesto a disposición una amplia gama de productos más potentes y peligrosos (p. ej., opioides recetados, derivados de la marihuana de alta potencia, fentanilo). Estos productos ponen a los adolescentes que inician el uso de sustancias en mayor riesgo de desarrollar consecuencias tanto agudas como a largo plazo.

Sustancias específicas

Alcohol

El consumo de alcohol es frecuente y es la sustancia más utilizada por los adolescentes. Para el doceavo grado, > 70% de los adolescentes han probado el alcohol y casi la mitad son considerados bebedores actuales (habiendo consumido alcohol en el último mes). El consumo excesivo de alcohol también es común, y los adolescentes que beben pueden tener intoxicación alcohólica. Casi el 90% de todo el alcohol consumido por los adolescentes se produce durante una borrachera, que los pone en riesgo de sufrir accidentes, lesiones, actividad sexual no deseada y otros resultados malos.

La sociedad y los medios de comunicación retratan a la bebida como aceptable o incluso de moda. A pesar de estas influencias, los padres pueden hacer una diferencia mediante la transmisión de expectativas claras a su adolescente en relación con la bebida, el establecimiento de límites constantemente, y el seguimiento. Por otro lado, los adolescentes cuyos familiares beben en exceso pueden pensar que este comportamiento es aceptable. Algunos adolescentes que prueban el alcohol llegan a desarrollar un trastorno por consumo de alcohol. Los factores de riesgo conocidos para desarrollar un trastorno incluyen el inicio de beber a una edad temprana y la genética. Los adolescentes que tienen un familiar con un trastorno por consumo de alcohol deben ser conscientes de su mayor riesgo.

Tabaco

Las tasas de consumo de tabaco entre los adolescentes cayeron espectacularmente en los años 1990 y 2000, pero ahora se han estancado. Los CDC informan que, en 2017, alrededor del 8,8% de los estudiantes de secundaria informó sobre el uso actual de cigarrillos (fumados en los últimos 30 días), frente al 27,5% en 1991; solo alrededor del 2% informa haber fumado todos los días. Sin embargo, la mayoría de los adultos que fuman cigarrillos empiezan a fumar durante la adolescencia. Si los adolescentes no prueban los cigarrillos antes de los 19 años, es muy poco probable que se conviertan en fumadores cuando son adultos. Los niños de tan solo 10 años pueden experimentar con cigarrillos (1).

Los factores de riesgo más importantes para fumar en los adolescentes es tener padres que fuman (el factor más predictivo) o tener compañeros y modelos a seguir (p. ej., celebridades) que fuman. Otros factores de riesgo incluyen

  • Mal rendimiento escolar

  • Comportamiento de alto riesgo (p. ej., hacer dieta en exceso, sobre todo entre niñas; peleas físicas y conducir borracho, sobre todo entre los varones; consumo de alcohol o de otras drogas)

  • Capacidad insuficiente para resolver problemas

  • Disponibilidad de cigarrillos

  • Escasa autoestima

Los adolescentes también pueden usar el tabaco en otras formas. Cerca del 5,5% de los estudiantes de secundaria usan tabaco sin humo; esta tasa ha permanecido relativamente constante desde 1999. El tabaco sin humo puede ser masticado (tabaco de mascar), colocado entre el labio inferior y la encía (sumergir el tabaco) o inhalado por la nariz (rapé). En los Estados Unidos, es relativamente raro fumar en pipa, aunque el consumo ha aumentado entre los estudiantes de secundaria y preparatoria desde 1999. El porcentaje de personas > 12 años que fuman cigarros ha disminuido.

Los cigarrillos electrónicos (cigarrillos e, e-cigs) se han vuelto cada vez más populares entre los adolescentes en los últimos años, especialmente entre los adolescentes de nivel socioeconómico medio y alto. El uso del cigarrillo electrónico (humo de nicotina, sin tener en cuenta otras sustancias) entre los estudiantes de secundaria aumentó en forma significativa desde el 4,5% en 2013 hasta el 21,6% en 2018 de acuerdo con estudios auspiciados por los National Institutes of Health (NIH; 2). Alrededor del 42% de los estudiantes de secundaria han probado los cigarrillos electrónicos. Los cigarrillos electrónicos no contienen tabaco, sino nicotina licuada con calor en vapor que puede ser inhalado. Debido a que no hay productos de combustión del tabaco, estos no causan la mayor parte de las consecuencias adversas para la salud del tabaquismo. Sin embargo, la nicotina es altamente adictiva, y toxicidad por nicotina es posible. Los cigarrillos electrónicos son la forma inicial de exposición de los adolescentes a la nicotina, pero su efecto sobre la tasa de tabaquismo adulto no está claro. Hay varios otros ingredientes en los cigarrillos electrónicos, algunos de los cuales pueden ser tóxicos. Se desconocen los riesgos de los cigarrillos electrónicos a largo plazo (1).

Los padres pueden ayudar a prevenir que su adolescente fume y consuma productos de tabaco sin humo por ser modelos positivos (es decir, al no fumar o masticar), discutir abiertamente los peligros del tabaco y alentar a los adolescentes que ya fuman o mascan para que dejen de fumar, lo que incluye brindarles apoyo en la búsqueda de asistencia médica en caso de necesidad (ver Cese del Consumo de Tabaco).

Otras sustancias

El uso de otras sustancias entre los adolescentes sigue siendo un problema grave. La vigilancia de la conducta de riesgo juvenil en encuestas (Youth Risk Behavior Surveillance nationwide survey) de estudiantes de secundaria de todo el país realizadas anualmente por los CDC informó que en 2017 la prevalencia actual de la marihuana entre los estudiantes de secundaria fue del 19,8% (que está por debajo de la tasa máxima del 25,3% en 1995) y alrededor del 35,6% informó haber usado marihuana una o más veces en su vida. En 2010, la tasa de consumo actual de marihuana superó por primera vez la tasa de consumo actual de tabaco.

En la misma encuesta, los siguientes porcentajes de estudiantes de secundaria informaron el uso de sustancias ilícitas una o más veces en su vida:

Los fármacos prescritos que se utilizan en forma más incorrecta incluyen analgésicos opioides (p. ej., oxicodona), estimulantes (p. ej., para el TDAH como metilfenidato o dextroanfetamina), y sedantes (p ej., benzodiazepinas).

A nivel nacional, el 1,5% de los estudiantes había usado una aguja para inyectar alguna droga ilegal en su cuerpo una o más veces durante su vida (1).

Referencias sobre sustancias específicas

  • 1. Kann L, McManus T, Harris WA, et al: Youth Risk Behavior Surveillance—United States, 2017. MMWR Surveill Summ 67(No. SS-8):1–114, 2018. doi: 10.15585/mmwr.ss6708a1.

    2. Johnston LD, Miech RA, O’Malley PM, et al: Monitoring the Future national survey results on drug use 1975-2018: Overview, key findings on adolescent drug use. Ann Arbor, Institute for Social Research, University of Michigan, 2019.

Diagnóstico

  • Evaluación clínica, incluido el examen de detección de rutina

Los comportamientos que motivan la preocupación de los padres por posible trastorno por uso de sustancias incluyen

  • Encontrar drogas o parafernalia de drogas

  • Comportamiento errático

  • Depresión o cambios de humor

  • Un cambio en los amigos

  • Declinación del rendimiento escolar

  • Pérdida de interés en pasatiempos

Cribado de uso de sustancias en adolescentes

Los médicos deben investigar el consumo de tabaco, alcohol y otras drogas en todas las consultas de mantenimiento de la salud y deben aconsejar tanto a los adolescentes como a los padres sobre el uso seguro y el control de los fármacos de venta libre y bajo receta.

Existen varias herramientas de cribado diferentes. Algunos son breves y pueden administrarse verbalmente; estos pueden ser útiles para identificar adolescentes en riesgo que podrían beneficiarse con una investigación más detallada. Otras herramientas son cuestionarios en papel o digitales más completos que proporcionan más información pero requieren más tiempo cuando los administran los médicos. Aunque numerosas herramientas actuales son muy simples, la alfabetización del paciente puede ser un problema con una herramienta de evaluación autoadministrada (p. ej., un cuestionario en papel o digital en el consultorio).

Prueba de cribado de alcohol

Para medir la alcoholemia, el National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism (NIAAA) ha desarrollado una guide que sugiere comenzar con dos preguntas de cribado. Las preguntas y la interpretación de las respuestas varían según la edad (véase tabla Preguntas para la detección de alcohol de NIAAA para niños y adolescentes).

Tabla
icon

Preguntas de cribado NIAAA para la detección del alcoholismo en niños y adolescentes

Grupo etario*

Primera pregunta

Segunda pregunta

Interpretación

Niveles de riesgo por edad

Segundo ciclo de escuela primaria (típicamente 9-11 años)

¿Tiene amigos que bebieron alguna bebida que contenga alcohol en el último año?

En el último año, ¿alguna vez tomó más que unos sorbos de cualquier bebida que contenga alcohol?

Amigos: Cualquier consumo de alcohol aumenta la preocupación

Paciente: cualquier consumo de alcohol aumenta el riesgo al maximo

≤ 11 años: cualquier consumo de alcohol aumenta el riesgo al maximo

Escuela secundaria (típicamente 11-14 años)

¿Tiene amigos que bebieron alguna bebida que contenga alcohol en el último año?

En el último año, ¿cuántos días ha bebido más de unos sorbos de cualquier bebida que contenga alcohol?

Amigos: Cualquier consumo de alcohol aumenta la preocupación

Paciente: cualquier consumo de alcohol produce un riesgo de moderado a mayor según la edad y el número de días

≤ 11 años: cualquier consumo de alcohol aumenta el riesgo al maximo

12-14 años: riesgo moderado 1-5 días; mayor riesgo > 5 días

Escuela secundaria (típicamente 14-18 años)

En el último año, ¿cuántos días ha bebido más de unos sorbos de cualquier bebida que contenga alcohol?

Si sus amigos beben, ¿cuántas bebidas suelen tomar en una ocasión?

Paciente: riesgo bajo, moderado o máximo según la edad y el número de días

Amigos: beber en exceso (3-5 + bebidas) aumenta la preocupación

14-15 años: riesgo moderado 1-5 días; mayor riesgo > 5 días

16 años: riesgo moderado 6-11 días; mayor riesgo > 11 días

17 años: riesgo moderado 6-24 días; mayor riesgo > 24 días

18 años: riesgo moderado 12-52 días; mayor riesgo > 52 días

*El nivel escolar se usa porque el riesgo aumenta en la transición a un nivel superior.

NIAAA = National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism.

Para pacientes de riesgo moderado y alto, pregunte sobre

  • Patrones de consumo de alcohol: consumo habitual y máximo

  • Problemas causados o riesgos del alcoholismo; ausentismo escolar, peleas, lesiones, accidentes automovilísticos

  • Uso de otras sustancias: cualquier otro elemento que se consuma para lograr el mismo efecto

La guía de NIAAA también proporciona estrategias útiles para abordar los problemas que se descubren.

Detección general de sustancias

El cuestionario CRAFFT es una herramienta de detección sistemática validada más antigua para el diagnóstico del uso de alcohol y drogas. Sin embargo, debido a que el cuestionario CRAFFT no detecta el consumo de tabaco, no proporciona información sobre la frecuencia de uso ni discrimina entre el uso de drogas y alcohol, ya no se usa en forma amplia y se han desarrollado otras herramientas de detección.

Las herramientas Brief Screener for Tobacco, Alcohol, and other Drugs (BSTAD) y la Screening to Brief Intervention (S2BI) cubren una amplia gama de sustancias y brindan una guía clínica breve sobre cómo responder a los resultados de la detección.

Detección de drogas

La detección de drogas puede ser útil pero tiene muchas limitaciones. Cuando los padres exigen una detección de drogas, pueden crear un clima de confrontación que hace que sea difícil obtener una historia precisa del uso de sustancias y formar una alianza terapéutica con el adolescente. Las pruebas de detección son generalmente inmunoensayos cualitativos rápidos en la orina que se asocian con un número de resultados falsos positivos y falsos negativos. Además, la detección no puede determinar la frecuencia y la intensidad del consumo de sustancia y, en consecuencia, no permite distinguir los usuarios ocasionales de aquellos con problemas más serios. El médico debe utilizar otras medidas (p. ej., anamnesis meticulosa, cuestionarios) para identificar el grado en el que el consumo de sustancias ha afectado la vida de cada adolescente.

Teniendo en cuenta estas preocupaciones y limitaciones, a menudo es útil consultar con un experto en el trastorno por uso de sustancias para ayudar a determinar si la detección de drogas se justifica en una situación dada. Sin embargo, la decisión de no realizar una prueba de detección de drogas no debe terminar prematuramente la evaluación de un posible trastorno por consumo de sustancias o un trastorno de salud mental. Los adolescentes con signos inespecíficos de un trastorno por uso de sustancias o un trastorno de salud mental deben ser derivados a un especialista para una evaluación completa.

Tratamiento

  • Terapia conductual adaptada para adolescentes

Por lo general, los adolescentes con un trastorno moderado o grave por consumo de sustancias se derivan para su posterior evaluación y tratamiento. En general, las mismas terapias conductuales utilizadas para los adultos con trastornos por uso de sustancias también puede ser utilizadas para los adolescentes. Sin embargo, estos tratamientos deben adaptarse. Los adolescentes no deben ser tratados en los mismos programas que los adultos; ellos deben recibir los servicios de programas para adolescentes y terapeutas con experiencia en el tratamiento de adolescentes con trastornos por uso de sustancias.

Más información

Información: para pacientes
NOTA: Esta es la versión para profesionales. PÚBLICO GENERAL: Hacer clic aquí para obtener la versión para público general.
Obtenga los

También de interés

Videos

Ver todo
Introducción al virus de inmunodeficiencia humana (HIV)
Video
Introducción al virus de inmunodeficiencia humana (HIV)
Modelos 3D
Ver todo
Fibrosis quística: defecto del transporte de cloruro
Modelo 3D
Fibrosis quística: defecto del transporte de cloruro

REDES SOCIALES

ARRIBA