Manual Msd

Please confirm that you are not located inside the Russian Federation

Cargando

Desprendimiento de placenta

(Abrupción placentaria)

Por

Antonette T. Dulay

, MD, Main Line Health System

Última revisión completa ago. 2019
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Datos clave
NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Recursos de temas

La abrupción placentaria es el desprendimiento prematuro de una placenta (que se encuentra en su ubicación correcta) de la pared del útero, habitualmente después de las 20 semanas de gestación.

  • Las mujeres pueden presentar hemorragia vaginal y/o dolor abdominal intenso, y entrar en choque (shock).

  • Cuando la placenta se desprende demasiado pronto, es posible que el feto no alcance el crecimiento esperado o incluso que nazca muerto.

  • El médico diagnostica el desprendimiento de placenta basándose en los síntomas y, algunas veces, solicita una ecografía para confirmar el diagnóstico.

  • Limitar la actividad puede ser todo lo que se necesita, pero si continúa la hemorragia, si el feto está en peligro o si el embarazo está cerca de su término se hace nacer al bebé tan pronto como se pueda.

Las complicaciones del embarazo, como la abrupción placentaria, son problemas que aparecen solo durante el embarazo. Pueden afectar a la mujer, al feto o a ambos y presentarse en diferentes momentos del embarazo. Sin embargo, la mayor parte de las complicaciones del embarazo se pueden tratar con buenos resultados.

La placenta puede desprenderse incompleta (algunas veces entre un 10 y un 20%) o completamente. Se desconoce su causa.

El desprendimiento de la placenta se produce en el 0,4 al 1,5% de todos los partos.

Problemas con la placenta

Normalmente, la placenta se encuentra en la parte superior del útero y se mantiene adherida firmemente a la pared uterina hasta después del parto. La placenta transporta oxígeno y nutrientes de la madre al feto.

En el desprendimiento de la placenta (abruptio placentae), esta se desprende de la pared uterina de forma prematura y provoca una hemorragia uterina que reduce el suministro de sangre y de nutrientes al feto. La mujer que presenta este trastorno debe ser hospitalizada, y el bebé puede nacer prematuramente.

En la placenta previa, la placenta se localiza sobre o cerca del cuello uterino, en la parte inferior del útero. La placenta previa puede causar una hemorragia indolora que comienza bruscamente al final del embarazo. La hemorragia que puede llegar a ser bastante intensa. El parto suele ser por cesárea.

Problemas con la placenta

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo (circunstancias que aumentan el riesgo de sufrir un trastorno) para el desprendimiento prematuro de la placenta se cuentan los siguientes:

Síntomas

Los síntomas de abrupción placentaria (desprendimiento placentario) dependen del grado de desprendimiento y de la cantidad de sangre perdida (que puede ser muy importante).

Los síntomas pueden incluir dolor abdominal repentino, constante o en forma de calambres o cólicos, sensibilidad al palpar el abdomen y una caída peligrosa de la presión arterial (choque o shock). Algunas mujeres no experimentan síntomas.

La hemorragia se produce en el lugar en que estaba adherida la placenta. La sangre puede pasar por el cuello uterino y salir por la vagina (hemorragia externa), o bien quedarse retenida detrás de la placenta (hemorragia oculta). Por ello, las mujeres pueden tener o no hemorragia vaginal. Si se produce sangrado, la sangre puede ser de color rojo brillante o rojo oscuro, y el sangrado puede ser continuo o irregular.

El desprendimiento prematuro de la placenta provoca en ocasiones una pérdida abundante de sangre con una coagulación diseminada en el interior de los vasos sanguíneos (coagulación intravascular diseminada), insuficiencia renal, y hemorragia en las paredes del útero, sobre todo en las mujeres embarazadas que también sufren preeclampsia.

Cuando la placenta se desprende, el suministro de oxígeno y de nutrientes al feto se reduce. Si el desprendimiento se produce de repente, y disminuye en gran medida el aporte de oxígeno, el feto puede morir. Si se produce gradualmente y con menos extensión, el feto puede crecer menos de lo esperado (restricción del crecimiento intrauterino) o puede haber muy poco líquido amniótico (oligohidramnios). El desprendimiento gradual puede ocasionar menos dolor abdominal y tener menor riesgo de choque (shock) en la madre que el desprendimiento repentino, pero se incrementa el riesgo de rotura prematura subsiguiente de las membranas.

Diagnóstico

  • Evaluación médica

  • A veces ecografía

Los médicos sospechan que existe desprendimiento prematuro de la placenta a partir de los síntomas presentados. La ecografía puede ayudar a los médicos a confirmar el diagnóstico de desprendimiento prematuro y a distinguirlo de la placenta previa, que puede causar síntomas similares.

Los médicos pueden controlar la presencia de preeclampsia porque puede aumentar el riesgo de aparición de problemas.

Para comprobar si ha aparecido alguno de los problemas que el desprendimiento prematuro puede causar, los médicos pueden realizar análisis de sangre y controlar la frecuencia cardíaca del feto.

Tratamiento

  • A veces, hospitalización y actividad modificada

  • A veces, un parto rápido

Una mujer con desprendimiento prematuro de la placenta puede ser hospitalizada según la gravedad de los síntomas y la duración del embarazo. A veces, el único tratamiento necesario es la actividad modificada (reposo en cama modificado). La actividad modificada significa que la mujer debe mantenerse acostada durante la mayor parte del día. Los médicos también desaconsejan el coito.

La actividad modificada con hospitalización está indicada si se dan todas las características siguientes:

  • El sangrado no amenaza la vida de la madre o del feto pero continúa.

  • La frecuencia cardíaca del feto es normal.

  • El embarazo es prematuro (menos de 37 semanas).

lo que permite a los médicos vigilar de cerca a la mujer y al feto y, si es necesario, tratarlos rápidamente. Por lo general, cuando el riesgo de parto prematuro es elevado, también se recomiendan los corticoesteroides (para ayudar a que los pulmones del feto maduren). Si los síntomas se atenúan y el feto no corre peligro, la madre puede ser dada de alta.

Por lo general, se provoca el parto tan pronto como sea posible si se presenta cualquiera de las situaciones siguientes:

  • El sangrado continúa o empeora.

  • La frecuencia cardíaca del feto es anormal (lo que sugiere que el feto no está recibiendo suficiente oxígeno).

  • El embarazo es a término (37 semanas o más).

Si el parto vaginal no es posible, se realiza una cesárea.

Si la mujer entra en choque (shock) o si aparece una coagulación intravascular diseminada, se le practica una transfusión de sangre y se controla en una unidad de cuidados intensivos.

NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Hacer clic aquí para la versión para profesionales

También de interés

Videos

Ver todo
Introducción al aparato reproductor femenino
Video
Introducción al aparato reproductor femenino
Modelos 3D
Ver todo
Síndrome del ovario poliquístico
Modelo 3D
Síndrome del ovario poliquístico

REDES SOCIALES

ARRIBA