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Lesiones eléctricas

Por Daniel P. Runde, MD, David Geffen School of Medicine UCLA;Harbor-UCLA Medical Center

La lesión por corriente eléctrica se produce cuando esta pasa a través del cuerpo y afecta al funcionamiento de un órgano interno o, a veces, quema el tejido.

  • A menudo, el síntoma principal es una quemadura en la piel, pero no todas las lesiones graves son visibles.

  • El médico verifica si los individuos presentan un ritmo cardíaco anormal, fracturas, luxaciones y lesiones en la médula espinal o en otros lugares.

  • El ritmo cardíaco anormal se controla, las quemaduras se tratan y, si han causado una lesión interna extensa, se administran líquidos por vía intravenosa.

Una lesión por electricidad puede ser consecuencia del contacto con maquinaria o aparatos eléctricos defectuosos, o por un contacto involuntario con el cableado doméstico o con líneas eléctricas. La descarga eléctrica que se produce por tocar una toma de corriente en casa o algún aparato eléctrico no suele ser grave, pero la exposición accidental a alto voltaje causa unas 400 muertes cada año en Estados Unidos. La gravedad de la lesión varía de leve a mortal y está determinada por los siguientes factores:

  • Intensidad de la corriente

  • El tipo de corriente

  • El recorrido de la corriente a través del cuerpo

  • La duración de la exposición a la corriente

  • La resistencia eléctrica a la corriente

Intensidad de la corriente

La intensidad de la corriente se mide en voltios y amperios. El voltaje habitual de la corriente doméstica suele ser de 110 a 220 voltios (V). Una toma de corriente estándar es de 110 voltios, mientras que las de 220 voltios se utilizan para grandes electrodomésticos como secadoras o refrigeradores. Cualquier corriente superior a 500 V está considerada como alto voltaje. Un alto voltaje puede saltar (arco eléctrico) por el aire desde 2,5 cm hasta algunos metros, en función del voltaje. De este modo, una persona puede resultar lesionada simplemente por acercarse demasiado a una línea de alto voltaje. El alto voltaje causa lesiones más graves que el bajo voltaje y es más probable que produzca lesiones internas.

Tipos de corriente

La corriente eléctrica se clasifica en corriente continua (CC o DC en inglés) o corriente alterna (CA o AC en inglés). La corriente continua, como la generada por baterías, fluye constantemente en la misma dirección. La corriente alterna, que es la corriente de los enchufes de pared de los hogares en Estados Unidos y en Europa, cambia de dirección de 50 a 60 veces por segundo. La corriente alterna es más peligrosa que la corriente continua. La corriente continua suele causar una sola contracción muscular, a menudo lo bastante intensa como para apartar bruscamente a la persona de la fuente de electricidad. La corriente alterna causa contracción muscular continuada que a menudo impide que la persona pueda soltar la fuente de electricidad. Como resultado de ello, la exposición puede ser prolongada. Incluso una cantidad reducida de corriente alterna, apenas la suficiente para que se sienta una leve descarga, puede hacer que la persona siga agarrada sin poderse soltar. Un poco más de corriente alterna puede causar contracción de los músculos pectorales, impidiendo respirar. Aún más corriente puede causar incluso ritmos cardíacos anormales (arritmias).

Recorrido de la corriente

El recorrido que realiza la corriente a través del cuerpo suele determinar qué tejidos estarán afectados. Debido a que la corriente alterna cambia de dirección continuamente, los términos habitualmente usados de «entrada» y «salida» son inadecuados. Los términos «fuente» y «tierra» son más precisos. La mano es el punto de entrada más frecuente de la electricidad; el segundo más frecuente es la cabeza. El punto de tierra más frecuente es el pie. Una corriente que viaja de brazo a brazo o de brazo a pierna puede atravesar el corazón, por lo que es mucho más peligrosa que la corriente que viaja de una pierna al suelo. Una corriente que viaja a través de la cabeza puede afectar al cerebro.

Duración de la exposición

Por lo general, cuanto mayor sea el tiempo de exposición de esa persona a la corriente, peor será la lesión.

Resistencia a la corriente

La resistencia es la capacidad de impedir el flujo de electricidad. Casi toda la resistencia del cuerpo está concentrada en la piel. Cuanto más gruesa sea la piel, mayor será su resistencia. Una palma de la mano o una planta del pie gruesa y encallecida, por ejemplo, es mucho más resistente a la corriente eléctrica que una zona de piel fina, como la parte interna del brazo. La resistencia de la piel disminuye cuando está rota (por ejemplo, puncionada o raspada) o cuando está húmeda. Si la resistencia de la piel es alta, la mayor parte de la lesión será local, y causará solo quemaduras cutáneas. Si la resistencia de la piel es baja, la mayor parte de la lesión irá a parar a los órganos internos. Igualmente, el daño será sobre todo interno si una persona que está mojada entra en contacto con una corriente eléctrica, por ejemplo, cuando un secador de pelo cae dentro de la bañera, o si la persona pisa un charco que está en contacto con una línea eléctrica caída.

Síntomas

A menudo, el síntoma principal de una lesión por electricidad es una quemadura en la piel (ver Quemaduras), aunque no todas las lesiones por electricidad causan una lesión externa. Las lesiones por alto voltaje pueden causar quemaduras masivas internas. Si la lesión muscular es extensa, la extremidad puede hincharse tanto que sus arterias queden comprimidas (síndrome compartimental, ver Síndrome compartimental), impidiendo que el suministro de sangre llegue a la extremidad. Si una corriente viaja cerca de los ojos, pueden surgir cataratas. Las cataratas se pueden desarrollar al cabo de unos días después de la lesión o años más tarde. Cuando se dañan grandes cantidades de músculo, se libera en sangre una sustancia llamada mioglobina (un trastorno llamado rabdomiolisis). La mioglobina puede dañar los riñones.

Los niños pequeños que muerden o chupan los cables eléctricos pueden quemarse la boca y los labios. Estas quemaduras pueden ocasionar deformaciones en la cara y problemas de crecimiento de dientes, mandíbula y cara. Un peligro añadido es que se produzca una hemorragia grave de una arteria del labio cuando se desprende una costra del mismo, por lo general entre 5 y 10 días después de la lesión.

Una descarga menor puede causar dolor muscular y desencadenar contracciones musculares leves, o sobresaltar a la persona y provocar una caída. Las descargas graves pueden causar anomalías en el ritmo cardíaco que pueden no tener mayores consecuencias, o producir la muerte de forma inmediata. De igual modo, una descarga grave puede desencadenar contracciones musculares lo bastante potentes como para arrojar al suelo a la persona o para causar luxación de las articulaciones, fracturas óseas y otras lesiones traumáticas.

Los nervios y el cerebro pueden resultar lesionados por varios mecanismos, lo cual provoca convulsiones, hemorragias cerebrales, mala memoria a corto plazo, cambios de personalidad, irritabilidad o dificultad para conciliar el sueño. Las lesiones de los nervios del cuerpo o de la médula espinal pueden causar debilidad, parálisis, entumecimiento, hormigueo, dolor crónico y disfunción eréctil (impotencia).

Diagnóstico

  • Evaluación por un médico

El médico comprueba si hay quemaduras, fracturas, luxaciones y lesiones en la médula espinal o en otras partes.

La mayoría de personas que no tienen síntomas, no requieren pruebas ni control alguno. En algunas personas se realiza un electrocardiograma (ECG) para controlar el latido del corazón. Para otros, puede ser necesario realizar análisis de sangre y de orina. Si la persona está inconsciente, puede ser necesario realizar pruebas de diagnóstico por la imagen como la tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética nuclear (RMN).

Prevención

Son fundamentales la educación acerca de la electricidad y el respeto hacia ella. Asegurarse de que todos los aparatos eléctricos están correctamente diseñados e instalados y en buen estado de mantenimiento ayuda a evitar las lesiones por electricidad tanto en el hogar como en el trabajo. El cableado eléctrico debe ser instalado y revisado por especialistas debidamente cualificados. Los protectores de enchufe reducen el riesgo en los hogares con bebés y niños pequeños.

Cualquier dispositivo eléctrico que pueda entrar en contacto con el cuerpo debe contar con una toma de tierra adecuada. Las tomas de corriente eléctrica de tres clavijas son más seguras. Cortar la pieza inferior (toma de tierra) de un enchufe eléctrico con tres clavijas (para permitir su ajuste a los enchufes de dos clavijas) es peligroso e incrementa las posibilidades de lesión por electricidad. En las zonas donde puede haber humedad, como las cocinas, cuartos de baño y el exterior de la vivienda, son recomendables los interruptores diferenciales que cortan el circuito cuando hay una fuga de corriente a partir de 5 miliamperios.

Para evitar una lesión provocada por una corriente que «salta» (lesión por arco), no deben utilizarse escaleras cerca de líneas de alto voltaje.

Tratamiento

  • Reanimación cardiopulmonar

  • Tratamiento de las quemaduras

Ante todo se debe separar a la persona de la fuente de electricidad. La manera más segura consiste en cortar la electricidad de inmediato, por ejemplo, accionando el interruptor diferencial o desenchufando el aparato de la toma de corriente. Nadie debe tocar a la persona hasta que se haya cortado la corriente, en particular si están implicadas líneas de alto voltaje.

Es difícil distinguir las líneas de alto voltaje de las de bajo voltaje, especialmente las exteriores. La compañía eléctrica local es la encargada de desconectar la corriente de las líneas de alta tensión. Muchas personas bienintencionadas que han intentado rescatar a alguien han acabado sufriendo lesiones por electricidad.

Una vez que se pueda tocar a la persona sin peligro, quien la rescate debe comprobar si respira y tiene pulso. Si la persona no respira ni tiene pulso, debe comenzarse la reanimación cardiorrespiratoria (RCR) de inmediato (ver Paro cardíaco : Tratamiento de primeros auxilios). Se debe llamar a la asistencia sanitaria de urgencias para cualquier lesión que sea algo más que leve. Puesto que la extensión de una quemadura eléctrica puede ser engañosa, debe procurarse la asistencia médica si existe cualquier duda con respecto a la gravedad.

A las personas con rabdomiolisis se les suelen administrar grandes cantidades de líquidos por vía intravenosa.

Si es necesario se administrará también la vacuna contra el tétanos.

Si la lesión es dolorosa, se administran analgésicos.

Las quemaduras de la piel se tratan con crema para quemaduras (como sulfadiazina de plata o bacitracina) y vendajes estériles. Una persona con quemaduras de poca importancia en la piel puede, habitualmente, ser tratada en su domicilio. Si la lesión es más grave, la persona ingresará en el hospital, preferentemente en un centro para quemados. La persona permanece en el hospital de 6 a 12 horas si aparecen algunas de las siguientes circunstancias:

  • El latido cardíaco o los resultados del ECG son anómalos

  • La persona presenta síntomas de un trastorno cardíaco (por ejemplo, dolor torácico o en algunas ocasiones dificultad respiratoria)

  • Tiene otras lesiones graves

  • Está embarazada (en muchos de los casos, pero no necesariamente en todos)

  • Tiene una alteración cardíaca conocida (en muchos de los casos, pero no necesariamente en todos)

Los niños pequeños que hayan mordido o chupado un cable eléctrico deben ser remitidos a un ortodoncista infantil, un cirujano maxilofacial o un cirujano especializado en lesiones de este tipo.

* Esta es la versión para el público general. *